Vida "desafinada"
Y luego, además, me suele regañar con ese caracter tan espléndido que le ha dado Dios, porque no escribo con la abundancia que le gustaría. Esta semana NO HAS COLGADO NADA YOLANDA.....¡Va por tí estímulo maravilloso!
¿Cómo podría ser la Realidad, para alguien que vive irrealidad?
Si para mí soñar es lo real, vivir la realidad será entonces como vivir un sueño; y eso es algo que se puede comprobar perfectamente a poco que uno ponga interés.
Cuando hablo con las personas sobre “la realidad” las personas me hablan de esta misma Realidad como si para ellos fuera un “sueño”. Me dicen; pero eso es difícil, imposible, irreal para mí. No es lo que vivo (cuando es lo único Real que viven) no lo puedo vivir (cuándo es lo único que se puede vivir/de vida/de vivo) etc.
Blay tiene un ejemplo maravilloso con aquello del piano. Decía; el pianista puede ser “maravilloso” pero si le dan un piano desafinado aquello maravilloso será horrible.
Pues con esto es lo mismo. Todos somos la Realidad, la misma Realidad, lo maravilloso, pero no todos los cuerpos (mental, afectivo y energético) están afinados o lo que sería lo mismo, no todos los cuerpos son conscientes de esto maravilloso.
Así pues, ¿qué es afinar el cuerpo? Poner al cuerpo en contacto con la Realidad que SOY SIEMPRE. Eso, es afinar los cuerpos, afinar el piano. Solo un cuerpo en contacto con la realidad está preparado para dejar de vivir un sueño.
Ahora estamos insistiendo mucho en “dejar de lado lo explicativo” ¿Por qué? Porque la Realidad no es explicativa sino resolutiva. Y cuando la persona ya no quiere “explicaciones” tiende a “rechazar” todo lo que suene a explicativo. ¿Explicar qué y para qué? Insistir (sin esfuerzo) en dejar lo explicativo para acercarnos a lo resolutivo. ¿Resolver qué? podría decir la persona por la misma regla de tres. Si no he de explicar nada, tampoco tengo que resolver nada ¿qué es lo que tengo que resolver? Se resuelve el SER. Si el cuerpo se mantiene en contacto con la Realidad, resuelve el Ser. No explica nada concreto, resuelve de golpe lo único Realmente importante para el cuerpo mental, afectivo y energético. Y es entonces cuando dentro y fuera se convierten en las dos caras de la misma moneda, cuando ahí fuera no se diferencia de aquí dentro.
Para los más estudiosos, recomiendo nuevamente la práctica del libro: SER, Psicología de la Autorrealización. ¿Os pensabais que daría un título nuevo? Y recordaré, justo para el punto en el que estamos, las siguientes palabras de Blay:
Pregunta: Yo creo lo que tú dices de que no somos el cuerpo, pero no acabo de verlo claro.
Blay: Aquí está la trampa: una cosa es reconocerlo así porque alguien te lo dice y otra cosa es que tú veas por ti mismo que es erróneo, y cuando tú veas que es un error, lo difícil será que lo sigas manteniendo. Está en la naturaleza de la mente, soltar lo que ve claramente que es erróneo, y mientras uno no suelta algo es porque hay en la mente la creencia de que aquello es la verdad, aquello es cierto. Por eso el llegar a ver claramente, de veras, una cosa como verdad o como error, produce su consecuencia.
Entonces llega un momento en donde uno tiene que empezar a hacer los gestos por uno mismo: mirar, aceptar y sentir.
La persona va viendo en el trabajo que algo falla (siempre hablo de lo mismo), y lo que falla es que LO QUE SE, se ha de convertir en una evidencia. Si eso no es así, no se pasa al siguiente paso. ¿Y cómo?
¿Qué ocurre ahora? y eso lo veíamos el último sábado, pues que el mirar, la observación, está muy desarrollada, y el sentir es lo que está desafinando pero vaya, chirriando diría yo.
Le decían a Blay:
Pregunta: Es que el sentir es un medio tan primario, que no me fío nada.
Blay: No te cargues, no te cargues el sentir…
….
Pregunta: Pues ahí está, es que en el ver no hay trampa.
Blay: Ni en el sentir tampoco.
(pag. 158 del SER)
Entonces a mi me da la impresión de que no hay, de momento, un atrevimiento al sentir. Es cierto que hay personas que tienen mucho más desarrollado el sentir que el mirar, pero en rasgos generales, el mirar es antes y luego lo del sentir (como somos fundamental-mente, mentales), se tendrá que imponer por esto mismo que cuento del desafinamiento. Se impondrá cuando la persona se haga seriamente la pregunta de: ¿cómo puede ser que sabiendo todo lo que sé, todavía viva este desafinamiento?
Tiene que ver con lo que decía Blay de ver por uno mismo. Se ha visto, pero de manera muy relativa. Todavía quedan algunas ideas con noción de verdad en la mente, y claro, esto que también nos apunta Blay de: llegar a ver algo como verdad o como error, produce su consecuencia…pues… ¿estamos dispuestos a pagar las consecuencias?
Uy qué temazo os propongo.
Fijaros que en realidad, lo único que puede pasar es que un error deje de funcionar, y entonces todas las consecuencias posibles girarán entorno a vivir verdad. ¡Vaya consecuencia tan grave! Pero la mente tiene sus protecciones e imagina aquello de: lo que me puede pasar!!!. Hostias, pues que pasaré de vivir un sueño, a vivir una/LA Realidad. Es que ya llega un momento en donde uno, pierde las formas.
Entonces una cosa corta la otra. El miedo al sufrimiento, corta que sigamos sintiendo. Se mira, se siente, sí, pero llega un momento en el que “decido” ir tirando de texto, de libros, de lo aprendido, pero, PERO, no estoy mirando/sintiendo en profundidad por mi mismo.
¿Qué percibo en los silencios que hacemos? Hablo de cuerpo
Pues fundamentalmente el SENTIR.
Cuando el cuerpo llega, ¿hay noción de YO? Sí, la hay.
Cuando el cuerpo llega, ¿hay sentir/afectividad/aceptación? Mmmmm…….
Cuando el cuerpo se marcha, ¿Qué plano se ha estimulado más?
EL AFECTIVO
No hablaré de la presencia ya que aunque el cuerpo va estando cada vez más cómodo, al no haber ACEPTACIÓN “suficiente”, “profunda”, ni la practica física suficiente, es normal que “moleste” …la apertura que parte de esta misma aceptación tarda un tiempo en hacer su efecto en el plano físico y bueno. Pero vayamos al sentir, al afinamiento.
Cuando terminamos el Silencio, el plano afectivo vive un campo tan, tan sutil, tan subjetivo, un amor tan cada vez menos, nada, y al tiempo tan inmenso, que cuando abrís los ojos NUEVAMENTE OS DEJÁIS ENGAÑAR. Al abrir los ojos el plano mental concreto se “despierta” o lo que diría yo, se adormece a la interpretación, y qué ocurre entonces, pues que cuando os viene un sentir más concreto, menos sutil, una emoción más pesada (como diría la mente) con nombre determinado (mente/recuerdo/situación) pues ya hemos caído en la trampa de PENSAR QUE AQUELLO NUEVO, NO TIENE NADA QUE VER CON EL SENTIR QUE PERCIBÍAMOS EN EL SILENCIO.
¿Qué se impone?
SENTIR. HAY QUE IR DIRECTAMENTE AL SENTIR. Sí, Mirar, no dejar de mirar y estar Presente, pero hay que AFINAR EL SENTIR. Solo afinando el sentir, solo SINTIENDO AQUELLO QUE VENGA, COMO VENGA, LO QUE VENGA, POR LO QUE VENGA, sintiendo porque sí, es que os daréis cuenta de que NO HAY DIFERENCIA ENTRE LO QUE SENTÍA ANTES Y AHORA porque ese gesto que os propongo del sentir todo, lo que sea, como sea, cuando sea, ese descaro y esa definición, SOLO LA TIENE EL SER. Y es en ese momento en donde desaparece la diferencia porque uno ya no está en el objeto sino que en el sujeto. O sea, ¡CLARO! Hay diferencia entre los objetos….de Cualidad, de forma.. pero EN APARECIENDO EL SER (que diría Horacio el del pueblo) desaparecen las diferencias.
Esto bien podría ser el cuento de la Blavatsky y el simbolismo… y cuánta razón Blay cuando decía que todo esto, es AUTO.
Ocurre que a más se ve, menos me veo, a más se siente, menos me siento, a más percibo, menos me percibo. ¿De qué YO estamos hablando? Os ocurrirá que se os irán terminando las palabras, como se me están terminando a mí. ¿De qué voy a hablar? Si ya no hay preguntas, no hay nada de que hablar. Y cuando las hay ¿a quién, de verdad, le vamos a contestar? No hay mucho más que decir y solo nos queda el Silencio pero….
Afinad. Cuando estéis (hablo al cuerpo) en contacto con la Realidad, no hagáis (cuerpos) la estupidez que dormiros en un campo de lucecitas blancas, o de llano azul, o de inmensa claridad o de….
Siente, CUERPO, siente, pero siente esa Realidad. No te creas a esos estúpidos (hablo de cuerpos) idealistas que dicen, estar en Silencio es esto o lo otro y finjas ¿qué? Tu siente cuerpo. Ponte en contacto con. Hace poco le pregunté a una persona que conozco por el Chat, porque está lejos; ¿qué tal estás? Y me contesta: en Silencio.
JODER
MENUDA ESTUPIDEZ
Entonces al poco cerré el Chat porque claro, en Silencio Real, NO HAY NADA QUE DECIR. Si hablan los cuerpos, hablan de cuerpos. ¿Qué tiene eso que ver con el Silencio? Cuando se menciona tan egocéntricamente al Silencio, NO HAY SILENCIO EN EL CUERPO, HAY NEURÓSIS, IDEA DE SILENCIO, APEGO, OBSESIÓN. Ganas de demostrarse al EGO algo a través de demostrarlo al otro, pero que en realidad es la falta de Identidad de la persona (mente) la que necesita esas manifestaciones absurdas. Si uno está en Silencio, no ve Silencio. El Silencio no se ve a si mismo.
Otro día a otro amigo: ¿qué tal estás? Bien, como siempre.
Anda, anda con el idealismo.
El cuerpo no está bien siempre. YO SOY ESE BIENESTAR SIEMPRE, ¿PERO EL CUERPO????????????????
El cuerpo sufre, tiene calor, frío, nervios, ahora bien, es cierto que si ese cuerpo está en contacto con su Realidad, pues aquel frío es infinitamente más relativo que el frío mental de; que frío, ahora si que estamos fastidiados etc.
Decía el Maestro Nisar; nací llorando y me moriré riendo.
Bueno, pues algo habrá ahí cuando la frase a lo que inspira es a una liberación total. Cuando se pierde el cuerpo, se vive liberación….ahora bien, siempre y cuando ese cuerpo (mental/físico y afectivo) esté en contacto EN ESTA VIDA con la Realidad. El cuerpo que muere/se transforma, siempre se disuelve en el último nivel contactado. Liberar, solo libera el contacto con el SER (no campo/no manifiesto. Manifiesto, no es liberación)
Cuando los sábados conseguís (cuerpo) poneros en contacto con el SER, lo que vive vuestro cuerpo es una liberación. Si os mantenéis en contacto con el SER, ¿qué viviréis? Pues liberación. En este proceso de ir contactando, en el caso de que sea proceso para el cuerpo, os propongo como contacto directo al SER, SENTIR. Ahora toca SENTIR, desarrollar el SENTIR.
Os daréis cuenta de que ese gesto no se podrá realizar sin el gesto PRIMORDIAL del Amor de la Aceptación. Digo SÍ a lo que siento y me quedo SINTIENDO. ¿Y qué hago después? Nada. Sentir, Mirar y Percibir. Los tres gestos que conducen al SER desde el cuerpo; de fuera, hacia dentro.
SENTIR, SENTIR Y SENTIR….PARA AFINAR EL INSTRUMENTO.
Esa torpeza de la que me habláis en el día a día no parte de la visión, parte del sentir. Me diréis, mujer, siempre están las tres cosas. Pues NO. Ahora lo que toca es afinar el SENTIR. Ya se ve el objeto, ahora hay que descubrirlo en sus otras dos substancias y descubrir la substancia AMOR en un resentimiento, o en una tristeza o alegría, solo se puede hacer desde el SENTIR. Si simplemente se mira es cuando nos encontramos a esos listillos que os dicen cuando estáis fastidiados; hombre, no te preocupes porque todo está hecho de Amor. Aquí de lo que se trata es de ir al grano y dejarnos de lamentaciones. Maravilloso Jung cuando haciendo referencia a la Astrología le preguntaban…. Y el decía; los planetas son, en psicología, los Dioses. Pues ahora se trata de entrar en el planeta, conectar con esos Dioses psicológicos escondidos en ellos, y trascenderlos.
Afinar.
Capacidad de VISIÓN
¡Qué tontería!
Lo que se lleva es “escuchar” y en función del poder o autoridad que vive aquella persona a la que escuchamos, pues el mensaje nos entra de sopetón. Nos lo quedamos para nosotros. Decimos; oye, qué bien suena esto y qué bien voy a quedar cuando yo lo repita y se lo diga a mis amigos o nuevos conocidos. Y así ocurre que muchas personas repiten y repiten lo que uno dice, sin tener ni pajolera idea de lo que AQUELLO QUE ESTÁ REPITIENDO, “significa”.
¿En qué podemos notar esto?
Pues en que la gente normalmente cambia lo que piensa, pero tiene la misma tragedia de vida (desde su idea de vida). Ha adoptado todo un discurso “muy mono” pero en el fondo (del cuerpo…claro) sigue viviendo las mismas cosas.
También se percibe porque se suele hablar por hablar. O sea, aquello que hemos adoptado como propio, se suelta a la primera de cambio aunque no venga a cuento, y como normalmente la gente que escucha suele encandilarse con la poesía, pues nada, venga rollo que te enrollo.
Otra característica es el concepto “mensaje”. Cuando la cosa no viene de la visión sino que de la captación, aquello no tiene la impronta “individual”. Cuando la lección se ha vivido, la experiencia vivida está implícita en aquello que se dice, si es que se dice o se tiene que decir. ¿Qué voy a decir? Pues mi experiencia. Lo que normalmente se dice es; el resultado de una experiencia. ¿Quién puede preferir el resultado de una experiencia a la experiencia misma? Pues quién se ha leído el resultado y no sabe de dónde viene. Y como no tiene el de donde viene propio, pues ahí va con el mensaje.
Al carecer este mensaje mental de experiencia, suena y se vive intelectualmente (mentalmente) y entonces es aquello de; esto es un rollo. No hay vida en aquello que se dice aunque siempre habrá alguien que os aplauda lo que decís. Es en función del nivel del conciencia del interlocutor. Ese aplauso puede indicar que habéis despertado algo, pero no que ese algo esté integrado.
Otra característica tipiquísima es que cuando aquello que digo, si es que lo digo o lo tengo que decir, surge de la experiencia, el que me crean o no, es absolutamente indiferente. Mientras que cuando es algo que he captado para mi ego, si alguien lo contradice se mete unos rebotes de mil pares de narices. ¡Solo faltaría! Encima que hago el esfuerzo de mantener este personaje de bueno, santo, maduro…vas a venir tu a desmontármelo.
Y por supuesto, como íbamos a poder olvidar a la contradicción. A mi me han dicho que es maduro no comer mucho chocolate, y digo que yo soy madura y no como chocolate, y mientras lo estoy diciendo, me pido el tercer chocolate a la taza. Eso, lo aplico a todos los mensajes de salud, madurez, visión que todo el mundo tiene, y no hay sentir interno que viva la persona que sea una contradicción con lo que dice. No digo LO QUE HACE LA PERSONA, sino lo que vive en su interior. Tenemos que diferenciar esto mucho. Todo lo que hace un ser maduro es una contradicción respecto a lo que vive en su interior.
IMPORTANTE. No existe, en esta vida por lo menos, la posibilidad de no contradecirse (contradecir al SER) en todo acto de la existencia. La expresión puede ser muy pura en su Centro, pero el resultado será siempre contradictorio. ¿Por qué? Porque es limitado. Somos absoluto ahí donde no hay existencia alguna y contradicción quiere siempre decir “no ajustarse a la realidad”. La expresión de algo no puede ser el algo mismo. Eso está claro. Ahora bien ¿qué vive la persona en su interior? Aquel que dice; soy Luz, Amor y Energía ¿qué vive en su interior? Pues hasta que esta integración no se de aquí, que se olvide de vivir plenamente lo que hoy no es más que una “idea”.
Se ha de partir de lo que HOY uno está viviendo en su interior, y esa será la pista justa que nos colocará en esa puerta de la que hablaba en el escrito anterior. Si eso no se ve,…. Pues no se ve.
Así que, qué gran verdad aquella de; menos hablar y más …
En un momento del trabajo, uno tiene que volver a descubrir. Ay mi maravilloso, extraordinario, bellísimo Blay. Qué afectividad tan increíble cuando decía; tendría que conocer muy bien a cada persona, todo su sistema de pensamiento y su sistema emocional y su fórmula inconsciente, para poder crear una especie de fórmula magistral que encajara perfectamente con la persona. Pero como esto no es así, pues mira, por eso hablo tanto, y de dos horas de hablar a lo mejor hay un minuto que es realmente útil a cada uno.
Las personas están, todavía, por la labor de vendernos motos, y bueno, a decir verdad eso qué importa, aquí lo interesante es ver qué moto nos estamos vendiendo a nosotros mismos. Si te despistas, ZAS, ya hemos caído en la trampa de LA VERDAD. Y es que todo aquel que insista en HACERNOS CREER ALGO, miente. Claro, esto no se le puede decir a la persona porque precisamente es de lo que os estaba hablando antes. SI NO HAY EXPERIENCIA, qué leches va a entender. Ver algo por uno mismo es la libertad anhelada incluso por el ego, y cuando se ve por uno mismo se pierde el interés en manipular la opinión o la visión de otros. No hay ego al que engordar.
El otro día un amigo que tengo en las indias me decía; Yolanda, no entiendo nada. Y al decirle yo que me parecía maravilloso porque ahora tendría que mirar por si mismo para entender, entonces me dijo: pues ahora todavía entiendo menos. De ahí viene la cosa. Uno no puede pretender meterse un “curro” de narices meditando, y seguir con las ideas que hemos aprendido. SE VAN TODAS AL GARETE. ¿Es que no se ve que el criterio brilla por su ausencia? ¿Por qué os preocupa tanto colectivizaros? ¿Por qué no se asume de una vez, que muy, muy poca gente, compartirá vuestra visión del mundo, de la vida? El que mira por si mismo, no se apoya en nada existente. NO SE APOYA. El que mira por si mismo, sabe que no es ni tan siquiera el mirar. No se es observación. La observación es un acto limitado, relativo. Solo lo que pasa por la observación es absoluto.
Ahora bien, llegará el momento en donde el mirar por uno mismo (que supone tener objeto al que mirar) se terminará. La herramienta “mirar” se termina por si misma cuando la Identidad de la que parte el acto del mirar aparece en la conciencia más pura (campo más puro) y es cuando podemos decir que el campo, está en contacto con la Identidad. ¿Quién escribe esto? Desde luego no es la Identidad. La identidad no tiene ningún tipo de interés en escribir nada porque no está pasando nada para que esto se tenga que escribir. Son los campos. Los campos son los que están transmitiendo a otros campos aquello tan extraordinarios que ven, sienten, perciben. ¿Por qué? Porque campo es expresión… de amor, y el acto de compartir viene de ahí. La Identidad última es la fuente de todo acto de amor, pero podemos decir que sea Amor. No. La Identidad es absoluta, no es nada que se pueda vivir, comprender, tocar, analizar, ni tan siquiera expresar. Asumir eso, es también parte del trabajo de humildad que han de vivir los cuerpos que estén en conexión con esa Identidad y al asumirlo, el trabajo se terminará. Uno (el cuerpo) asume que no es más que eso, un cuerpo, y que aquello que es en su Identidad última no se podrá vivir en esta vida (expresión) y en aquella otra, ahí donde el cuerpo ha quedado fundido en el SER último, se terminó la expresión. SOY, SER es lo único que ES.
Así que mira tú por donde lo que da aquello de mirar por uno mismo.
Yo veo que aquellos que no miran por si mismos están despistados con antídotos de pacotilla que también, por supuesto, le han vendido. El trabajo, el dinero, el ocio, el alcohol, las drogas, el sexo. Al tiempo que se duermen en estos antídotos al dolor de NO SER ABSOLUTAMENTE LO QUE UNO ES, sus vidas están descuidadas. No hay Silencio, ni hogar, ni amor real, ni belleza, ni crecimiento, ni prosperidad. Veo queja, ambición, sufrimiento, búsqueda en caminos errados, mentales, neuróticos, dependencia, control, manipulación. Si se viera que no existe mayor gozo que el de DESCUBRIR POR UNO MISMO, uno no pararía de mirar. Lo miraría todo. Y no hablo de un gozo...palabra, idea de gozo, hablo de pura substancia. Hablo de un caudal de substancia sin precedentes. Vivir en el EJE es vivir ese gozo siempre sin precedentes, jamás es una repetición, nunca ese gozo tiene que ver con nada que uno vivió ni tan siquiera segundos antes cuando había gozo en el cuerpo.
El gozo del Silencio que vivimos juntos, si desaparece, no pasa nada. Lo importante es que uno tome nota de lo que está por llegar... Si uno se lo toma en serio y constata lo que se vive en el Silencio... si uno de verdad dijera; esto es la hostia!!! (con perdón) no entiendo porqué iba aquello a desaparecer de mi anhelo más profundo. Si hay interés, id a por ello. Soltad toda idea, toda creencia. La capacidad de mirar por uno mismo se impone cuando las estructuras antiguas empiezan a caerse. Ay amigo (esto es para tí que ya sabes tu quién eres) que se caigan las ideas es algo que tenemos que celebrar. Así que a ver cuando nos tomamos otro de nuestros cafelitos.
Hablar menos y hacer (sin esfuerzo) más.
El EJE
Deciros que esa intranquilidad relativa que se vive de vez en cuando en el encuentro, es amada, comprendida y acogida, en esta casa que es también la vuestra.
Me llamó una persona el otro día preguntándome cuánto tiempo solemos estar meditando para decidir si se apuntaba al encuentro o no. El último sábado fueron poco más de dos horas pero ¿empieza o termina algo? Quiero decir. En la realidad que soy, no hay diferencia entre antes del encuentro y cuando termina. ¿Qué cambia? ¿Qué más da el tiempo que esté meditando en lo Fundamental? O sea, lo del tiempo, aunque veremos para qué es bueno tenerlo en cuenta, también hay que relativizarlo, no vaya a ser que eso se convierta en un nuevo reto. Sí, es importante constatar lo aliviada que está la mente; no se revuelve, no molesta tanto, etc, pero nada puede ser más importante que YO y al fin y al cabo, ese Silencio es a lo que nos (mente-nos) tiene que conducir.
A eso voy.
¿Qué ha ocurrido en todo este tiempo?
Pues que hemos ido “practicando” ejercitando, eso que llamamos Centramiento; ejercicio de volver al Centro (tres centros) de manera activa y quiere eso decir que ya hay en mi cuerpo un reconocimiento de un CENTRO YO, despierto a esos tres gestos fundamentales que surgen de esas cualidades que hemos descubierto (al nivel que sea) en nuestro interior que es radicalmente “distinto” a movimientos, estados, fenómenos, vivencias, formas, recuerdos que aparecen en sus campos (del Centro) de VISIÓN, SENTIR, AFECTO. ¿No? Una diferencia extrema que se simplifica por su calidad de PERMANENCIA a diferencia de la IMPERMANENCIA de todo lo mencionado.
¿Qué es lo que la mente quiere ahora?
Pues lo mismo que ha querido siempre. SER de manera Absoluta. La inquietud del yo ego es la Identidad última. Si se mira, todo el revuelo que vive la mente es esa búsqueda incesante de SER, de vivir una Identidad Real, Viva, permanente. Así que en el paso en el que estáis, no creáis que la mente no intervendrá, ¡CLARO QUE LO HARÁ! Ahora su pregunta es ¿y ahora con este centro qué hacemos? ¿qué va a pasar? ¿qué voy a descubrir? ¿para qué me va a servir? La diferencia es que el revuelo este al que me refiero, no vendrá como venía antes; de manera concreta. Con lo concreto hemos terminado. Situaciones concretas, personas concretas, deseos concretos (diálogo concreto de la mente) se han ido liquidando por la misma permanencia de las prácticas en todo este tiempo. Pero la mente tiene niveles, las ideas tienen también otras formas más subjetivas, así que fijaros en esto que es muy importante.
¿Cuál es el trabajo ahora?
Permitidme que insista una y otra vez. Ahora hay que aprender a estar APOYADOS EN ESE EJE no para ver algo concreto, especial, algo que liquidar o comprender. No para ver el yo-idea, el yo-ideal, no para descubrir hábitos de comportamiento apoyados en deseos o aversiones, no para re-educar o liquidar situaciones pendientes. NO. Ahora hay que aprender a estar en ese EJE porque ese EJE es la puerta hacia algo…
Al insistir en esa permanencia ocurre (ya ocurre) que uno ve CAMPO. Esto es importantísimo.
EL CAMPO a diferencia de lo que se expresa en el campo (fenómenos, movimientos)
Si permanezco en ese eje LOS CAMPOS se hacen más y más evidentes, y con su evidencia, aparece la EXPERIENCIA DE CAMPO a diferencia de la experiencia de lo fenomenológico. ¿Se ve? Una cosa es lo que ha vivido la mente hasta ahora, experiencia de las situaciones, personas, palabras, ideas, opiniones, lo que la mente llama erróneamente “experiencia de vida”, cuando la mente dice; uy, yo en estos casos ya tengo experiencia. Ya lo he vivido. Y otra cosa es empezar a tener EXPERIENCIA DEL CAMPO EN DONDE ESTAS SITUACIONES SE SUCEDEN. Campos de conciencia, afectividad y energía.
Si os dais cuenta, una de las cosas más significativas que ocurre en el Silencio es que cuando lo fenomenológico ha desaparecido de la visión/sentir, empezáis a tener (cuerpo) experiencia de CAMPO y es cuando en clase se vive ese movimiento de placer, de paz, de amplitud, de solemnidad, de SILENCIO con campo. Silencio con campo….hablo de dos cosas distintas, pero no os liéis con esto si no se comprende, ahora no es importante. Entonces hay que insistir en ese EJE y vivir CAMPO. No os liéis con lo del campo, Centraros en el EJE y el campo aparecerá simplemente por la misma desaparición de lo concreto y no vayáis a que lo concreto desaparezca, desaparecerá con la permanencia en el EJE. ¿Veis? Ir a lo importante y lo otro vendrá solo. No os preocupéis por resultados o acciones de éxito. Ir al EJE y permanecer ahí PORQUE SÍ.
Para que la “idea” de Yo SOY luz, amor y energía, deje de ser una idea y se pueda vivir a modo de experiencia CONSTANTEMENTE, he de vivir e insistir en el EJE/CENTRO. Cuántas veces no me preguntáis el porqué no podéis vivir eso CONSTANTEMENTE. Cuántas veces no anheláis prolongar esa vivencia de CAMPO que se vive en el Silencio a vuestras vidas cotidianas. Todo tiene un proceso y correr no nos conduce a ningún lugar. Parecería que la verdadera Identidad aparece “normalmente” de una manera progresiva, aunque no tiene porqué, así que demos por hecho que así ocurrirá, y de momento, vamos a hacer lo que más vemos que ayuda. Permanecer en el EJE es ya en si mismo, todo un premio que cuando se vive de manera permanente aparece la vivencia de; ya no me hace falta nada más…pero bueno, luego viene una inquietud muy natural en la persona. Después de permanecer ahí de manera insistente (sin esfuerzo) me gustaría que vierais por vosotros mismos qué inquietud es la que aparece.
Si hubiera ahora un objetivo, ¿cuál sería el objetivo?
Vivir ese EJE y tener experiencia de CAMPO.
Veréis que en la experiencia de CAMPO la sabiduría es de campo, la afectividad es de campo, la energía es de campo. No hay en el campo sabiduría de lo concreto ni experiencia afectiva de las emociones, sino que hay experiencia directa de la substancia de la que está hecha el campo: luz, amor y energía.
Entonces lo que ocurre es que el YO EXPERIENCIA está cada vez menos limitado y aparece esa noción de Identidad que os cuento que es progresiva (o no) Una Identidad que ya no se relaciona con lo fenomenológico sino con la fuente de lo fenomenológico. Es un paso de gigante el que habéis dado y fundamental para la vida cotidiana. Vivir la vida cotidiana en función de que mi YO EXPERIENCIA lo que viva interiormente sea CAMPOS de luz, amor y energía al tiempo que puede mantener una conversación “concreta” o vivir una situación “concreta”. Yo ahí fuera vivo una situación concreta, pero dentro no vivo situaciones sino el CAMPO MISMO. ¿Se ve?
Pasado un tiempo uno puede tener la sensación de estar en contacto con algo muy divino, sagrado. Algo Absoluto. No olvidemos que la mente aunque gradualmente se amplíe, se torne más lúcida, ella es una herramienta de “registro” así que registrará también el campo y le dará un nombre. Por eso insisto tanto en que lo que realmente importa es el EJE. Aunque aparezca el CAMPO y los efectos de vivir el campo directamente (gozo, paz, placer etc) lo importante será el EJE que al fin y al cabo, es lo que ha hecho que aparezcan los campos ¿no? así que hay que ser fiel al hacedor y no a lo que se hace. Es lo que por ejemplo Ramana Maharshi decía sobre investigar en el YO… que no soy todo lo que veo, siento o percibo. Y proponía también investigar en la cualidad de la que estaba hecho ese YO Central. Pues es lo mismo. Cuando estemos en ese YO, EJE (Blay) aparecerán esos campos (experiencia de campo) y lo que se propone es permanecer ahí, investigar ahí. Que ese EJE entre de lleno en el campo y mire, sienta y perciba tanto como pueda hasta que descubra EXACTAMENTE esos campos QUE SON, QUÉ ES. Es así como ese EJE se convierte en sabio, entrando directamente en lo que tiene frente a sí como hizo en su día con el plano mental concreto. Ahora ya está un poco más allá.
Las ideas que tiene la mente son directamente proporcional a lo que la persona TIENE CAPACIDAD DE VIVIR en lo substancial. Si “yo” vivo lo fenomenológico, pues tendré una mente limitada, concreta, agitada, enajenada. Pero cuando la persona ya está en contacto con el EJE, pues la mente de la persona “se abre al campo” y veremos que todo lo que podemos vivir está relacionado con el YO EXPERIENCIA CENTRAL. Para que esto OCURRA, ocurra quiere decir acto, experiencia, pues es muy evidente que lo que he de hacer es permanecer en ese EJE y entonces confiar en esa EXPERIENCIA DE CAMPO. Si yo mañana le digo a alguien que me encuentro en un café; oye, por lo que me estás contando tú no tienes experiencia de campo. Seguramente me dirá que porqué no me doy una vuelta o me voy a la piscina un rato a ver si me aireo. Seguramente pensará que le hablo de algo imposible, de algo que no existe, de cosas raras y me dirá que a ella/el lo único que le preocupa en este momento es: algo concreto.
Esto os lo cuento porque pretender que los demás vivan las situaciones con la amplitud de CAMPO es no haber constatado todo lo que hemos hecho nosotros durante años para ir teniendo una ligera idea de lo que estamos hablando. El otro día, (me gustan los ejemplos) una persona me llamó por teléfono y me hizo algunas preguntas. Mientras yo iba contestando alguien a mi lado escuchaba la conversación. Cuando colgué esta persona me dijo: es la primera vez que te escucho decir algo que es tan verdad y que comparto al 100%. Lo cierto es que siempre he dicho lo mismo, pero por algún motivo la persona se conectó a una idea de aquello… no a una experiencia de aquello y apareció el alivio de la liberación. Ah, que bien. Por fin me pongo de acuerdo con el exterior (yo) en que NO HACE FALTA HACER NADA. Estos alivios mentales no sirven. Solo la experiencia que he estado mostrando durante todo este tiempo es lo que hace que yo no viva ni sorpresa ni alivio porque alguien diga algo que yo pienso. Lo que pienso NO ES IMPORTANTE, NO ES NADA, NO ES REAL, NO SIRVE PARA NADA, NO ES SUBSTANCIAL. CAMBIA. CAMBIARÁ. Esa persona que me escuchaba se dará cuenta algún día que la idea de: no tengo que hacer nada, NO ES REAL. La experiencia de NO HACER NADA….esa es la que hay que tener y cuando esa se tiene y se escucha un mensaje, el mensaje NO EXISTE. ¿Para quién era ese mensaje? Eso sí existe y quizás mañana, a esa misma persona que me llamó, le diga que tiene que hacer algo. ¿Quién sabe? LOS MENSAJES NO SON REALES EN EL TIEMPO. NO HAY IDEA QUE DURE MÁS DE MILÉSIMAS DE SEGUNDO.
PERMANECER EN EL EJE y cuando llevemos un tiempo, ya veremos en qué cambió la película.
Dependencia desde la experiencia

Cuando la mente puede ir contemplando su propio proceso de “disolución” de una manera más ontológica, podríamos decir que el grado de neurosis o energía de las ideas que vive esa mente, es mínimo. ¿Cómo vería entonces esta mente el concepto anterior llamado “dependencia” si es que el concepto mismo no se ha disuelto todavía?
Qué, cómo y quién. (Y aunque lo ontológico no lo contemple, nos quedaría el: dónde)
Tratar la expresión no tanto desde su nombre, sino como desde la expresión misma.
Composición de lo que se expresa, de lo que ES en su fundamento.
Desde mí, yo veo, siento y percibo (podría ser) un cuerpo en movimiento. Y en la medida en la que lo empírico va tomando cada vez más relevancia en eso mismo que veo, siento y percibo, aquello, lo que veo, siento y percibo tiene más que ver con la fuente que aquello es; YO.
Quiere decir que “aquello”, mientras solo vivía experiencia de si mismo, no “tenía” conciencia de mí, pero en el momento en el que se cuestiona la primera noción de absoluto a través de la cuál se conforma el primer objeto, aparece la noción de relatividad y por lo tanto, una mayor proximidad a la realidad absoluta.
¿Qué relación tiene esto con el concepto llamado “dependencia”?
El cuerpo que está enganchado a otras energías, es un cuerpo que no reconoce al si mismo en relación con el exterior. Por decirlo de alguna manera, el si mismo es el exterior. El exterior es Dios, o lo Superior, o lo Absoluto, o el Ser, o Shiva o Buda o como quiera que se le llame.
Este Dios, al no ser real (permanente) se mueve (existencia) y por lo tanto sufre de divisiones (yo/tu). Es un Dios que ahora está en la relación, mañana en la comida, pasado en el dinero, el otro en el sexo y así va cambiando en función de la angustia primordial que ese cuerpo vaya viviendo. Si el tema dinero está solucionado la angustia de impotencia no aparece, entonces Dios es el dinero y a él le deberé mi devoción y dedicación. Si mi figura social es relevante por fin y lo he conseguido a través de mi trabajo, mi empresa es Dios y por lo tanto a ella le deberé mi devoción y dedicación. Si mi tranquilidad y paz está solucionada a través de la estabilidad que da un hogar o una familia, mi familia/pareja/hijos son Dios y por lo tanto a ellos les deberé mi devoción y dedicación.
Entonces ahí tenemos la dependencia. Aquello que se ha convertido en DIOS es de lo que nos (cuerpo) hacemos dependientes.
Se han de observar las siguientes características:
Aquello que llamo Dios, lo veo, lo siento, lo percibo A PARTE DE MÍ. Yo estoy aquí, y aquello está allí.
A pesar de eso, a pesar de que el objeto considerado como sagrado es A PARTE DE MÍ, lo que aquel objeto me hace sentir, LO SIENTO EN MÍ.
Pero nos damos cuenta de que a pesar de que ese amor, seguridad, valor, identidad, LO SIENTO EN MÍ, sin aquello, YO NO PUEDO SENTIRLO POR MI MISMO.
Ejemplo: este trabajo ME DA seguridad. Y la seguridad la siento en mí.
Yo estoy aquí, el trabajo está allí, y la seguridad la siento en mí.
Si somos (nuestra mente) capaces de ver todo este movimiento de una manera más ontológica, simplemente veré que:
· En el cuerpo noto todo un movimiento de algo que viene y va en función de una situación que aparece y desaparece.
Ejemplo: estoy con una persona y me siento bien y cuando se marcha me siento ¿menos bien? (para no decir mal…)
Un movimiento que aparece cuando estoy con la persona y me inspira a algo más sagrado. Me dice la intuición que ESO QUE SIENTO está más próximo a la verdad, al amor, a la realidad, a lo permanente que anhelo vivir. Y TODO EN FUNCIÓN DE ESTAR CON ALGUIEN.
Y el movimiento que aparece cuando esa persona se va, me dice la intuición que no es algo MÍO NATURAL (dolor, tristeza, pena) y se me ha despertado al estar ¿solos?
QUÉ
CÓMO
QUIÉN
Cuando yo os decía el sábado que no se vive en función de la experiencia (lo empírico) quería decir que en la mente, todavía existen datos REALES sobre conceptos que NO LO SON (reales) y entonces, lo que se impone es dar un paso más; ver la existencia por la existencia misma. No en función de sus divisiones y dioses, sino en función de la unidad en movimiento que, en principio, podemos decir que nos rodea.
El ego no puede reconocer su dependencia ya que su “existencia” es eso, dependencia de lo exterior. Sin dependencia del exterior (hablo de la dependencia del exterior PARA VIVIR A DIOS MISMO) lo que viviría nuestra mente sería la primera expresión, la primordial, del YO Central. La idea de ALMA en su máxima pureza, porque Alma, es también Ego y entiendo por este Ego, la primera expresión de la realidad que Soy. Esa primera expresión dice YO y lo dice desde la posición más cercana a mí, pero es una evidencia que ese YO es solo una parte de mí (expresión) no pudiéndome jamás, ninguna expresión mía, representar el todo que Soy.
En vuestro trabajo interior se impone permanecer en contacto con esa existencia (lo que se mueve, lo que se siente, lo que se percibe) por la existencia misma. Un simple movimiento, un simple sentir, una percepción. Si la mente no está preparada para vivir la existencia en su movimiento más puro: expresión de luz, amor y energía, quiere decir que estamos en el punto en donde se ha de insistir en la OBSERVACIÓN DE LA MENTE y no tanto de la existencia. Observar la mente concreta (mis recuerdos, mis ideas, mis proyecciones) es un paso, observar la existencia (MENTE) es un paso superior que difícilmente se podrá dar si cuando me pongo a OBSERVAR y aparece la mente concreta, CORTO EL MIRAR. Daros cuenta de que es la misma mente juzgándose a si misma. (una mente todavía con una fuerza determinada) Cuando la mente concreta puede observar una superior, la mente concreta ha desaparecido en su forma anterior. Nadie que vea “ideas” elevadas, posee mente concreta.
Así pues el cuerpo que permanece en esta observación, sentir, percibir, de repente siente un fuerte movimiento energético que se desplaza hacia el objeto (DIOS) exterior deseado por la mente. Y dice la persona ¿qué hago ahí?
¿Veis? Ahí está el trabajo. ¿Qué tengo que hacer YO? Si nos hacemos la pregunta es evidentemente porque hay una IDENTIFICACIÓN con aquel movimiento. La mente ve el movimiento y dice: yo que estoy enganchado a esto. Si además de ese yo (ego) no hay nada, ¿Qué coño voy a hacer si yo ES/SOY el que está enganchado? Pues seguir enganchado. ¿No? A ver, si yo ato una cuerda a un hierro y la quiero desatar, yo no puedo ser ni cuerda ni hierro. Eso está más claro que la luz que emerge del SER. Pues en la expresión de ¿qué hago? Está implícito que me he identificado con la cuerda y no hay manos sabias y disponibles para desenganchar (desatar) nada.
Cuando soy capaz de ver, sentir, percibir aquel movimiento y ENCONTRARME, VIVIRME como algo aparte de eso, ¿qué ocurre? Eso es lo que quiero que se experimente. ¿Qué ocurre cuando me vivo aparte de ese movimiento existencial?
Pues todas las dudas, experiencias, razonamientos, desmoronamientos que queráis comentar cuando hayáis vivido la experiencia, lo podremos hablar en una clase que programemos para ello.
Y decía Parménides de Elea:
El SER es uno, y la afirmación de la multiplicidad que implica el devenir, y el devenir mismo, no pasan de ser meras ilusiones.
La afirmación de que algo cambia supone el reconocimiento de que ahora "es" algo que "no era" antes, lo que resultaría contradictorio y, por lo tanto, inaceptable. La afirmación del cambio supone la aceptación de este paso del "ser" "al "no ser" o viceversa, pero este paso es imposible, dice Parménides, puesto que el "no ser" no es.
Formación a empresas - El gran engaño
Si después de tantos años de formación no hemos reflexionado en los resultados de las mismas, el mundo empresarial, efectivamente, es más inconsciente de lo que nos podemos imaginar. Son millones de euros los que se invierten todos los años en formación. Y con esos millones, las empresas de formación crean más y más “sistemas de formación” para ir cubriendo esos nichos de mercado a los que no hayan llegado todavía. ¿Pero queda alguien sin “formar” en ese mundo?
Hagámonos la siguiente pregunta: ¿no está usted ya cansado de tanta formación inútil? ¿No está anhelando más que formarse, empezar a de-formarse? Y en estas formaciones, las inútiles, meto el 90% de las formaciones. 20 años de experiencia real, vivida, práctica, avalan esta afirmación tajante. Puedo asegurar que me sobra autoridad para decir que en la actualidad, las formaciones en las que se basan el supuesto crecimiento laboral de nuestros empleados, son un engaño absoluto. Un engaño total y rotundo que está, por supuesto, afectando también al nefasto funcionamiento que nuestros empleados tienen incluso en sus vidas familiares/sociales. Yo no soy muy partidaria de separar aquello de; vida laboral, vida privada, pero puestos a separar, diría que hay un círculo ahí que no hay manera de cortar. La torpeza de la vida laboral, afecta a la privada, y la vida privada insatisfactoria, afecta a la profesional.
Al jefe del empleado no le importan los problemas familiares, y a la familia, no le importan los problemas laborales. Así que aquí de lo que se trata, por lo visto, es que uno funcione bien, de manera madura. De lo que se trata es que uno sea productivo y en lugar de crear problemas, ayude a resolverlos. Se trata de que uno arriesgue, apueste, ponga en lugar de pedir. En definitiva, se trata de “valer”, de ser “alguien” y que ese valer y ser alguien, en comparativa con el modelo de éxito aceptado por la sociedad empresarial, salga bien parado. Pero claro, aquí no se salva nadie. Hablamos del jefe del empleado que “no puede” o “no sabe” o “no le dejan” hacerse cargo de los “problemas” más íntimos de su departamento. Pero es que el jefe del empleado, y subiendo, tiene el mismo problema con su superior, y en función de mi experiencia digo, que el presidente de la compañía, tampoco tiene a muchos interlocutores con los que compartir sus llamados “problemas”. Tal y como digo, aquí no se libra nadie. Entonces;
¿Es cierto que todos los problemas que se viven en las empresas, son problemas que resuelven las formaciones actuales? ¿Es un problema de formación en procedimientos, un problema de formación en gestión departamental, de formación en “inteligencia emocional, de formación en programación neuro-lingüística? ¿De comunicación no verbal? NO. No va por ahí la cosa. Si fuera por ahí, ¿cómo puede ser que la “disfunción” no se haya resuelto ya? ¿Por la rotación de empleados? ¿Por que cuando empezamos por un extremo y terminamos por el otro, tenemos que volver a formar al primer departamento porque hay empleados nuevos? FALSO. Con esa teoría nos han/hemos, estado engañando años y no parece que estemos resolviendo nada.
¿Por dónde se empieza?
¿A quién le importa, de verdad, lo que nos está pasando a los que participamos del mundo empresarial?
¿Quién, de verdad, tiene verdadero interés en salir de este engaño?
¿Qué tipo de formación recibimos que solo sirve para el puesto concreto de trabajo que desarrollo? Vamos a ver. Tengamos un poco de sinceridad. Los empresarios dicen;
- no se encuentran directivos, ni ejecutivos ni empleados rasos (con perdón por la distinción) con un mínimo de responsabilidad y madurez.
- ¿Y cómo puede ser eso? Les digo yo. ¿No hacéis buenas selecciones?
- No se trata de la selección. Aparentemente hay muchas personas con buenos currículums educativos y excelentes antecedentes profesionales. Pero a la hora de involucrarse en la empresa, hay algo que no funciona.
- ¿Qué no funciona?
Y ahí surge la duda. ¿Qué no funciona? Y en ese momento entran las empresas de formación con sus inventos, porque son inventos, no de los del tipo Einstein, sino inventos fantasiosos, elucubraciones mentales que crean problemas donde no los hay. Crean el problema y luego el sistema de formación para solventar algo que “no existe” y por lo tanto la ayuda, ha sido toda una invención. El tema es; ¿pueden “crearse” problemas? En teoría no. Yo no puedo convencer a alguien de que le pasa algo, si algo no le pasa. Eso es una evidencia. Ahora bien ¿le puedo convencer de que le pasa una cosa, pasándole otra? Pues sí, eso si es posible y de hecho es lo que ocurre, y eso puede ser simplemente porque “la persona” no sabe exactamente lo que le pasa. Entonces cuando le vendo la formación la persona dice; bueno, pues vamos a intentarlo por aquí no vaya a ser que sea esto lo que falla. Al final, y esto lo digo en función de la experiencia, insisto, se juega con la buena voluntad del personal a formar, ahora bien, es buena voluntad parece que se termina y ojalá así ocurra. En verdad, en las empresas hay una muy buena predisposición a la formación, hay confianza e incluso diría yo que hasta fe. Tienen mucha fe.
La persona formada se llena de esperanza por un tiempo, pero pasado este tiempo ve que “aquello” sigue sin resolverse, ahora bien, pobre del ser formado que diga algo porque claro, ¡con lo que su empresa ha invertido en aquella formación! Y entonces es cuando el empleado formado piensa que lo que debe pasar en realidad es que él/ella, tiene un problema difícil de resolver. A todo el mundo le ha ido fenomenal (en realidad a nadie le ha servido de mucho) entonces ¿porqué a mi no me ha funcionado? Pues porque soy distinto, rara. El raro, el distinto, el rebelde y disfuncional. O ya no digamos esos arquetipos que tanto nombran las empresas de formación cuando sugieren las formaciones: formaciones para tontos, para vagos, para irresponsables. ¿Qué las formaciones no dan este nombre a los empleados? Pues sí, si lo dan. Hay formaciones que están creadas por personas que “creen” que la gente a formar es tonta o parecería que acaban de salir del período de lactancia.
Explíquenme algo. ¿Cómo pueden existir formaciones que digan lo que tiene que hacer un comercial en sus 8 horas de trabajo? Formación en agenda comercial. ¿Alguien se ha preguntado cómo un señor o señora de 30 o 40 o 50 años, no sabe cómo fidelizar a su cliente? ¿Cómo es que nadie se plantea qué pasa con una persona que cuando llega a las 9 de la mañana a la oficina, no sabe gestionar su cartera de clientes? ¿Le voy a dar una formación en gestión de cartera a un señor de 40 años? ¡Por el amor de dios! Despertemos ya de una vez. No estamos más que idiotizando a nuestros empleados. Lo único que nos hace falta ya es decirle a la gente con quién se tiene que casar y lo que tiene que comer, que vaya, también se hace. Conozco empresas que hasta en eso se meten, hasta eso juzgan. En función de con quién está uno casado o casada, vale más o menos.
El comercial que toma más cafés que llamadas a clientes hace es despedido, pero claro, resulta que el que viene a cubrir su puesto, es cuestión de tiempo el que entre en ese comportamiento viciado tan típico en el mundo comercial. Y esto lo digo para ver si toco un poco el ego de ese sector y despertamos a su fundamento en la empresa. Los comerciales son envidiados por los técnicos y los técnicos son envidiados por los comerciales. Los técnicos dicen que los comerciales hacen poco y ganan mucho, y los comerciales dicen de los técnicos que viven muy bien en sus nidos sin tenerse que relacionar con el factor económico que resuelve a una empresa. ¿Se ha resuelto algo en el mundo laboral? Envidias, celos, resentimientos, competitividad, secretismos, ocultismos van a más no a menos. Está pasando exactamente lo mismo en la empresa que lo que está ocurriendo en las relaciones personales. Ahora bien, sálvese quién pueda. Aquí lo que estamos haciendo es siempre señalar hacia otro lado.
¿Cómo un departamento de reclamaciones necesita primero una formación en inteligencia emocional para poder atender a un cliente enfadado? Bueno, que en realidad si fuera uno. Que se lo digan al call center de telefónica (con todos mis respetos). ¿A quién le importa lo que vive ese operador en su jornada laboral? ¿A quién le importa ese cliente indignado?;
- Entiendo su enfado pero según el procedimiento le tengo que pasar con la extensión 45.
- Extensión 45; yo atiendo la reclamación pero no atiendo su enfado. Eso es en función del procedimiento en “inteligencia emocional” que nos dieron los consultores el mes pasado y está aceptado por mi supervisor así que no vale la pena que haga usted una reclamación en este sentido.
- Pero en función del procedimiento en “inteligencia emocional” de este mes voy a escuchar su enfado 3 minutos, y si no se calma usted me cagaré en la madre que lo parió porque me tiene hasta los huevos. ¿Entendido? (este procedimiento siempre funciona)
Hace tan solo un par de días, y anécdotas tengo muchas, me adelantaron dos formadores por la calle de Rios Rosas de Madrid. Ahí iba yo que había salido de un concierto maravilloso y me topé con la siguiente conversación típica, muy, muy típica entre formadores;
- ¿Cómo te ha ido hoy la formación?
- Pues fatal. Yo no sé ni para qué vienen.
- ¿Tampoco te ha preguntado nadie nada hoy?
- Que va. Hay una chica que parece que pone interés, pero yo no se si es que se deja llevar por el ambiente del grupo o qué, el caso es que cada día pregunta menos.
- Vaya mierda. Es que esta formación no se debería dar. Nos aburrimos nosotros y se aburren ellos.
- El problema es que se la imponen a los empleados y no se dan cuenta de que luego los empleados la pagan con nosotros. Joder. ¿Porqué no hay alguien que mire eso en las empresas? Si no tiene sentido, pues que no se dé.
- ¿Y qué vas a poner en el informe?
- ¿Qué voy a poner? Pues lo de siempre. ¿O es que serviría de algo decir lo que ellos ya saben? Yo no voy a pringar. Que se moje otro.
No querer cambiar el mundo hace que las cosas se relativicen o mejor dicho, relativizar el problema hace que uno no entre en la fantasía de querer cambiar el mundo. Quiere decir ¿qué podemos cambiar nosotros “desde ahí”? ¿Se les debe decir a estos chicos que dejen de impartir formaciones inútiles aunque eso les lleve a perder sus empleos? Pues yo creo que no. Lo de los consejos no es algo que sea muy práctico en la convivencia y por supuesto tampoco en la convivencia profesional. Yo siempre parto de la base de que aquello que vive el otro, es lo que tiene que vivir. Vaya follón decirle al otro lo que tiene que hacer si no tiene las herramientas adecuadas para “pagar la factura” de una decisión que viene de fuera y no de lo que uno mismo ve puesto que verlo no significaría más que la persona ya cuenta con esas herramientas necesarias para solventar el “problema”. ¿No se ve el problema? Sinónimo de que la persona no tendría las herramientas para solventarlo. Entonces el primer paso no es decirle a la persona qué problema tiene y cómo solucionarlo, sino darle las herramientas que veo que no tiene y que es lo que le está impidiendo que sea honesto y sincero con lo que realmente le pasa. Ayudar a la persona a que vea por si mismo. Más claro y simple “imposible”. ¿No? Esto se ve muy claro en las relaciones de pareja. Uno “tiene” que dejar su relación pero “no lo ve”. ¿Por qué? Pues evidentemente porque no está dispuesto a quedarse sin aquello que la pareja le provee sea lo que sea; seguridad, afectividad, compañía, valor, poder etc. A mí cuando la persona me dice;
- Es que no quiero dejar la relación porque el otro me da pena.
- Falso. Quedarte con alguien por pena no es real además de que no es, por supuesto, sinónimo de amor. Uno se queda POR UN INTERÉS PERSONAL y es bueno que eso se constate. La perversión de la mente parecería que no tiene límites, pero la madurez es, en todo caso, empezar a ponérselos. Limitar un poco la acción egocéntrica es todo un qué ya que si no se empieza a hacer, el ego hace “de nosotros” encaje de bolillos.
Porqué acepto formaciones que no sirven, repetitivas, aburridas, retóricas, mentales. Yo he llegado a formaciones en donde lo primero que me ha surgido decir ha sido:
- Por Dios, vaya cara de sometimiento que tenéis todos.
Y bueno, por lo menos aquello que se veía y el exteriorizarlo, daba una noción de realidad con la cuál se podía empezar a trabajar. Ahora bien, obviar que aquello que en teoría quería la empresa que yo realizase con los empleados en realidad era un castigo, no conduce nunca a buen lugar. La mayoría de las formaciones, son impuestas. ¿Qué puede ver un empleado de bueno en algo que es impuesto? Pues hágase usted mismo la pregunta. ¿Qué hemos visto en nuestra vida en algo que se nos ha impuesto sino que imposición? Ah, siempre hay un ejemplo de una situación que a pesar de que me la impusieron, me fue bien, aprendí algo. Pero en realidad no aprendí porque me lo impusieran, aprendí porque al final, hubo apertura EN MÍ. Yo, por lo que sea, vi algo conveniente en aquello. Ví algo que me interesó, pero eso no tiene nada que ver con la imposición. Aquello que aprendí DEPENDIÓ DE MÍ EL HABERLO APRENDIDO.
- Sí, pero fue gracias a que me lo impusieron.
- No, no y no. Fue por tu interés. Olvídate de que te lo impusieron. En habiendo interés, la imposición es innecesaria y el aprendizaje de aquello se hubiera dado tarde o temprano. Y si no hay interés, no hay imposición que valga. NO LA HAY.
Dirigiendo un departamento de formación en una de las empresas con las que he colaborado un día pedí al departamento de compras un billete de avión para determinada ciudad española. Al recibir el billete vi que viajaba en primera así que llamé al departamento de compras nuevamente:
- Oye, he visto que me habéis sacado un primera y quiero viajar en turista.
- Lo siento pero los directivos viajáis en primera y vais a hoteles de 5 estrellas. Es la normativa.
Así que con las mismas me fui a ver a la persona de la que dependía mi departamento:
- Si yo dirijo este departamento también me hago cargo de los gastos del mismo ¿no es así?
- Si (me dijo)
- Pues yo no le encuentro el sentido práctico de viajar en primera en un vuelo nacional. Los asientos son los mismos y me da igual que la servilleta sea de papel y el vaso de plástico. Ya veremos qué hago en un vuelo transoceánico. Igual eso si es más práctico.
- No se puede cambiar esa filosofía de empresa. Es una cuestión de imagen.
¿IMAGEN?
- ¿Cuánto me va a costar mantener esa imagen anualmente si tengo que viajar mucho? Yo no necesito ninguna imagen que dependa de semejante gasto. Bueno, en realidad no necesito de ninguna imagen concreta.
- No te preocupes. La empresa ya cuenta con ello y no te concierne a ti ahorrar en ese tipo de gastos “corporativos”. Viaja lo que tengas que viajar y no pienses en el dinero.
No “pienso” en el dinero, “veo” malgasto, estupidez, inseguridad, falsedad y falta de auténtica Identidad. Eso es lo que ven nuestros clientes aunque ellos también estén metidos en el mismo rollo.
¿Quién dará el primer paso hacia la verdad saliendo de la ignorancia de la supuesta imagen corporativa?
Entonces empecé a hablar en todas y cada una de mis formaciones de la Identidad proyectada en la imagen y lo caro que eso le suponía a una empresa. Resulta que los gastos de mi departamento no son el función de impartir BUENAS (por reales) formaciones, sino que además, había un plus de imagen.
- ¿Imagen de qué? ¿De quién?
- Imagen de la empresa, del producto y tuya.
- Entonces eso significa que estamos reconociendo ¿VENDER UNA IMAGEN?
- Sí claro. También vendemos imagen.
- ¿Es una imagen algo real?
- Sí.
Esto es un gran problema. Cuando la empresa ya se ha creído que una imagen es algo que tiene realidad, la hemos fastidiado del todo.
La persona que vende el producto, el comercial, es real.
La persona que realiza el servicio o fabrica el producto, es real.
El producto en si mismo, es real.
El servicio que da aquel producto, es real.
El “acto” que desempeña aquel servicio, es real.
¿Pero qué es eso de la imagen? ¿Soy yo una imagen? ¿Soy yo ni tan siquiera el servicio o producto que vendo, fabrico, almaceno o distribuyo? ¿Soy yo la contabilidad que desempeño en mi empresa?
¿A dónde vamos a llegar?
Así que una formación a un directivo dice:
- Bueno, pues tú ahora eres directivo y eso tiene una serie de ventajas e inconvenientes.
Pongamos en una lista las ventajas e inconvenientes que nos dicen tiene ser directivo y luego comprobaremos que las formaciones van encaminadas a asumir, aceptar, controlar, manejar esas ventajas e inconvenientes.
Ventajas:
- Posibilidad de ser creativo ya que se tiene el poder de decidir y organizar.
No es cierto que la capacidad de creatividad esté puesta en el poder de decisión y organización. Todo empleado “puede vivir creatividad” y porque eso no se ve, no se dice, y porque no se dice, no se ayuda a que los trabajadores que “ejecutan” las decisiones de otros, ejecuten con creatividad. Toda formación que parta de esta idea errada, será una formación que conducirá al error. Hay empleados que por hacer un trabajo juzgado “mecánico” dan por hecho que no pueden vivir creatividad. ESO ES FALSO. Una cosa es lo que hago, y otra es desde dónde lo hago. El formador nunca va a tener las narices de decirle a alguien que hace un trabajo mecánico, que su trabajo es mecánico, pero lo hace indirectamente al decir que los creativos son estos y los otros. Por comparativa. La sugestión también funciona desde la comparativa.
- Viajar en primera, dormir en hoteles de 4 o 5 estrellas, comer en buenos restaurantes.
El técnico informático que viviendo en Madrid tiene que solventar un problema de un cliente en Valencia, no viaja en primera, ni duerme en hoteles de 5 estrellas ni tiene el mismo presupuesto en dietas. ¿Por qué? Pues ese porqué es falso y crea adversidad en la empresa. Los gastos de un departamento no pueden ir en función de lo que “genera” ese departamento a nivel económico porque no es verdad que los beneficios de una empresa dependan de un departamento. Tampoco los gastos de un departamento deben ir en función del tipo de interlocutor que tenemos con nuestro cliente, quiere decir, si me entrevisto con un gerente, pues gasto de gerente, y si me entrevisto con el del almacén, pues gasto en función de eso. Eso creará falsa identidad en la empresa creando “personalidades” (personajes) irreales con derechos diferentes que suponiendo que los empleados no sean maduros (como suele ocurrir empezando por “abajo” y terminando por “arriba”) provocará envidias, rencillas e inseguridades. Toda formación que se base en esta idea errada, será una formación que conducirá al error. Y formaciones que conducen al error crearán comportamientos torpes y poco eficaces en los trabajadores, departamentos.
- Tener un despacho propio, intimidad, secretaria o secretario, un equipo que apoye sus creaciones.
¿Tener un despacho propio es una ventaja? ¿Tener intimidad es una ventaja en la empresa? ¿Tener secretaria es una ventaja? ¿Tener un equipo que nos ayude es una ventaja?
El motivo por el cual un gerente, director tiene un despacho propio no es un motivo de distinción o ventaja frente a otros empleados, el despacho y la intimidad es algo que el directivo “necesita” porque es ahí donde debe analizar, crear, pensar, meditar, reflexionar en lo que es su tarea o función. Unos crean, diseñan un procedimiento, y otros lo ejecutan. Se dice, se cree, que el que diseña necesita de mayor reflexión. Bueno, hasta cierto punto se podría comprender dado el poco silencio que se vive normalmente en las empresas, pero la intimidad es un derecho de todo trabajador. Ningún trabajador debe ser molestado sin motivo, sin sentido y eso no es que se tenga que hacer para que la empresa vaya bien, sino porque todo trabajador anhela esa intimidad, necesita vivir esa intimidad. ¿Quizás ese es el motivo por el cual deberían existir reuniones departamentales organizadas? Pues sí. No se debería estar molestando a un trabajador cada vez que a mí, director del departamento, me surge una duda. Para eso están las reuniones diarias, semanales o mensuales. En función de la necesidad. Por otro lado, no se “tiene” secretaria. En función del volumen de trabajo del directivo se pueden priorizar las acciones diarias y solo en función de que surjan toda una cantidad de acciones de secretariado que entorpezcan a las funciones de gerencia, es que aquel gerente o director, puede solicitar a alguien eficaz en gestión de secretaría; tipología de llamadas, gestión de viajes, de agenda etc. Nuevamente no es tanto una ventaja como una herramienta necesaria. Ahora bien, la herramienta necesaria llamada “secretaria” tiene connotación de servicio y porqué no decirlo, tiene también incluso una connotación sexual. Uy, que me voy a meter en terreno pantanoso y todavía no es momento. Pero más adelante, me meteré porque es muy interesante el tema. El sexo en el mundo empresarial.
Entonces, ¿qué empleado no tiene la herramienta que necesita para desempeñar su trabajo aunque la herramienta no se llame secretaria? Pues igual yo no necesito una secretaria porque no genero trabajo de secretariado, pero necesito un ordenador y un archivador, Internet y línea interna con tal o cual departamento. ¿No es eso la misma ventaja pero con otro nombre? Toda formación que se base en esta idea errada, creará confusión y por lo tanto, no será una formación respetada, escuchada y aprovechada. Ah que bien, ahora tengo secretaria! ¿Qué quiere decir eso? No se tiene nada distinto a lo que puedan tener otros departamentos o empleados y ahora de lo que nos tenemos que ocupar es de gestionar bien el trabajo que le damos a esa secretaría porque de ello, dependerá también el éxito de mi gestión directiva. ¿No es así?
Cuando he impartido formaciones a secretarias, es tanto el arquetipo que se ha creado alrededor de ellas que las vas viendo llegar y ya sabes de quién es secretaria la secretaria que llega. La secretaria del presidente, es el presidente, la del gerente, es el gerente y la del ejecutivillo pues bueno, se sienta allí en un rincón con su libretilla y lacipillo porque es la ejecutivilla. Aparentemente todas se llevan muy bien, pero que no se le ocurra a la ejecutivilla tener la actitud de potencia que tiene la presidenta. Un día le dije a una de estas que se ponen en última fila;
- No puedo verte. ¿Te importaría ponerte aquí delante ya que hay un sitio libre?
Cuando la chica se sentó en primera línea, se sentó junto a la presidenta, y entonces el ambiente, a poco que se observó, se caldeó en décimas de segundo. Entonces le pregunté a la presidenta;
- ¿No te importa estar acompañada, no?
- Tu eres la formadora (me dijo)
- Parece que hay entonces una aceptación considerable a lo que yo pueda decidir como un bien para la formación. ¿No es así?
- Claro, sino no estaríamos aquí.
- Bien, pues me gustaría que recibas este primer día de formación sentada en la última fila. Creo que te resultará muy conveniente y verás muchas más cosas interesantes desde el final.
La falsedad del presidente se cayó por fin por los suelos y salió la niña mal criada, caprichosa y pre-potente que se agarraba a la figura presidencial como escondite de su inmadurez. Ahí la dejé que se quejase y despotricase todo lo que quiso y más sobre lo que ella “interpretó” estaba haciendo yo con su persona y cuando terminó (parte por supuesto de la formación a todos) comenzamos con el mejor ejemplo, lo que pasa en presente. LA FALSA IDENTIDAD CON LA QUE VIVIMOS. Un formador NO DEBE PREPARAR LAS FORMACIONES, debe escuchar al grupo, sentirlo y en función de eso, impartir la formación. ¿Eso qué supone? Pues supone una formación que no está escrita, que no está programada, ideada. Supone cargarse todos los procedimientos y arquetipos de formación. Supone que el formador entienda, comprenda, acepte a todos y cada uno de los casos que aparecen y eso es una contradicción con lo que se hace normalmente. El formador tiene un procedimiento de formación, unos pasos a seguir, un programa, y toda persona que interrumpa ese programa es un enemigo;
- Hoy me ha tocado uno de esos que boicotean las formaciones. Un listillo.
- ¿Y qué has hecho?
- Pues le iba diciendo; ahora tengo que hablar de otra cosa, o si quieres te contesto a la salida o directamente, si se ponía muy pesado, le decía que eso que preguntaba no era parte de la formación.
O sea, precisamente al personal que más necesita formación, los formadores se los quitan de encima. Los formadores quieren gente sumisa y no quieren problemas o lo que sería lo mismo gente problemática. ¿Por qué ocurre eso? Porque el problemático, lo es, porque despierta la inseguridad del formador. Sino, no sería llamado problemático y al ser llamado problemático, ese personal, se queda sin formar. ¿No hay ahí una formación interesante? Sí, la hay. Interesantísima por REAL. Habría una formación real que necesitaría esa persona, pero esa persona se quedará sin su lección por el típico enquistamiento del formador. El formador ve la lección A y la B, pero entre a y b no ve más que vacío y NO HAY VACÍO. Lo que hay entre la lección A y la B es el ser humano que escucha la lección y sus inquietudes, y eso, ahí, es donde está la formación QUE NO SE IMPARTE. NO SE IMPARTE LA FORMACIÓN QUE EL FORMADOR NO SABE. Y no lo sabe porque en realidad, el gran problema es que el formador, no se conoce a si mismo. Los empleados que formulan preguntas que el formador no se ha formulado con anterioridad, serán empleados sin formar. Que yo conteste a preguntas que los empleados no formulan, no es formación. El formador ha de contestar a las preguntas libres que los empleados formulan, y por eso, no puede haber una programación de formación. ¿Qué sabe el formador respecto a lo que le van a preguntar?
Por supuesto no estoy hablando de la formación necesaria para conocer un aparato o un sistema operativo. Esas formaciones pueden ser más o menos arquetípicas aunque yo siempre recomendaría un margen de tolerancia respecto a la comprensión, dudas o inquietudes que puede esa formación despertar en el personal formado. De una formación X pueden salir preguntas que pueden sorprender muy mucho al formador;
- ¿Qué tiene que ver esto que me pregunta con lo que yo estoy diciendo?
- Pues mire usted, no se que tendrá que ver, pero a mi, al escucharle, es lo que me ha surgido. ¿Me contesta usted a la pregunta?
- No, porque no tiene nada que ver.
¿Qué estoy formando? ¿Sabe el formador y la empresa que contrata al formador que lo que estoy formando NO ES UNA MÁQUINA, un proceso? La inquietud humana frente a una formación no tiene límites y ES UNA RESPONSABILIDAD DE TODO FORMADOR, ayudar a esa persona a que salga de su duda. ES UNA RESPONSABILIDAD.
- Ah, es que entonces lo que quiere usted decir es que ¿yo tengo que saber de todo?
- No, lo que estoy queriendo decir es que estudie usted lo más posible, no solo su procedimiento de formación, sino a lo que esa formación puede al empleado conducir. Vívala usted primero en si mismo y luego impártala desde la experiencia. Y luego, lo que le estoy queriendo decir, también, es que ahí donde le hacen una pregunta que le descoloca, que sea usted sincero y diga, claramente, que esa pregunta le descoloca o bien que no tiene la respuesta. Eso es mucho más real que decirle al otro que se equivoca haciéndole la pregunta o que es idiota por “salirse del contexto”. No estamos hablando de que usted imparte un curso sobre agenda comercial, y el empleado le pregunta por la receta del bacalao al pilpil. Amplíe usted su mirada y ya verá como entra más formación de la que contempla el procedimiento a impartir.
- Es que yo no quiero dar más formación que la que hay en los procedimientos.
- Entonces usted no es un formador, es un repetidor. Para eso le da los libros a los empleados, a la empresa, y que se lo estudien en su casa. ¿No? ¿Qué pinta usted frente a un grupo de 50 personas si lo que va a hacer es leer un procedimiento y contestar a las preguntas típicas? Personas. Tener frente a uno a seres humanos es infinitamente más importante y prioritario que obcecarse en el procedimiento. Si se confía, tarde o temprano el procedimiento se impartirá. Es lo más simple de la formación. Lo técnico, es lo más simple. ¿Qué no estamos formando cuando nos empeñamos en no escuchar esas preguntas que aparecen en las formaciones?
Bueno, podría seguir con ejemplos de ventajas pero creo que ya ha quedado más que claro, que no son más que irrealidades. Vayamos ahora a las desventajas;
- Un directivo tiene mayor responsabilidad.
Esta si que es gorda. ¿Qué quiere decir “mayor”? ¿Hemos aceptado entonces niveles de responsabilidad? Esto es una inmadurez. Una persona, sea directivo o trabajador departamental, es o no es responsable. Si es responsable, lo es del todo. Y si no lo es, pues no lo es en absoluto. No es que no sea responsable, un poquito, pero otro poco si lo es. ¿Qué estamos fomentando con esta idea errada? Si yo soy responsable, me da igual dirigir un departamento de 3 personas que de 500. Pero si he aprendido a vivir la responsabilidad en función de los números 3 o 500 tengo la mente dividida en partes ¿infinitas? Me dice el director de una gran empresa de logística:
- Es que tienes que entender la gran responsabilidad que tengo.
- ¿Cómo quieres que entienda eso? ¿De qué te has apropiado? El ego es pre-potente y la persona potente. ¿A qué nos ceñimos en esta formación? ¿Quieres que vayamos al ego? Pues entonces más vale que te vayas despidiendo o bien te apuntas al prozac (de lo cual no soy nada partidaria, por cierto, y esto es muy personal) Yo no formo egos formo a personas. Y las personas tienen valor y potencia suficiente como para dirigir departamentos, multinacionales o países. A los hechos me remito. ¿Qué le pasa a tu ego con el tema de la responsabilidad?
Esa formación se llama inteligencia emocional, dirección por valores, coaching personal. ¿Pero qué han solucionado esas formaciones? Saber dónde está el problema es solo un punto de partida, es el comienzo, es la toma de conciencia. Nada más. Y las formaciones, algunas, las más efectivas de estas inútiles que digo, como mucho lo que hacen es “señalar” el problema, pero no ayudan a solucionarlo. ¿Por qué? Porque eso supondría que la persona que ayuda a solucionar ese problema, ese problema, NO LO TIENE, NO LO VIVE, LO HA RESUELTO, LO HA LIQUIDADO. Significaría entonces que más que un formador, sería un maestro, y en las formaciones, no hay maestría hay dicción. El formador dicta. Cuando un formador entra en una empresa de formación, lo que hace es estudiar las formaciones que tiene que impartir que normalmente se las ha inventado otro, las ha visto otro, diseñado otro. Probablemente el que tendría que impartir esas formaciones. Pero lo que se hace es que uno ve algo y ese algo se le impone a los demás, lo vivan o no, lo vean o no, tengan la misma madurez o no. Se le dice al formador;
- Mira, cuando un directivo tiene este problema es por esto, entonces lo que vamos a recomendarle es esto otro.
- Pero yo no se si se hacer este ejercicio.
- No te preocupes. Vamos a ensayarlo.
- Y si con el directivo no sale igual.
- Le dices que haga lo que le estas diciendo. Ya verás como va bien. Hay directivos que son rebeldes y de eso se trata la formación que impartimos.
¿Cuántas formaciones existen? Tantas como seres humanos hay. ¿Cómo puedo yo ayudar a esos seres humanos? Entendiendo con toda amplitud lo que un ser humano ES. ¿Y eso cómo se hace? Entendiendo lo que yo soy. ¿Y eso cómo se hace? Entendiendo primero lo que no soy, pero he creído que soy. ¿Y eso como se hace?
CON UN PAR DE NARICES
Así que yo veo a un chaval o chavala de 23 años que entra a trabajar en una empresa de formación aunque sea formación en procedimientos y le digo;
- Que bien. Como me alegro de que tengas trabajo. ¿Te gusta esto de la formación?
- Hombre. Está bien. Todavía no he empezado, ya te lo diré.
(Mucha devoción, no se yo si hay)
- ¿Y ahora que estás estudiando los procedimientos?
- Sí. Estoy recibiendo formación. Es muy interesante.
- ¿Y a quién se supone que debes formar?
- A call centers, comerciales, jefes de compras, de recursos humanos.
- Ah mira, qué interesante. ¿Personas no?
- Si claro. Personas. Vaya pregunta más tonta.
- ¿Y sobre personas te van a dar formación?
Sobre las personas lo que le van a decir es lo siguiente. Existen dos tipos de personal a formar. Los que están a favor de la formación y los que están en contra. Los que entienden y los que no entienden. En definitiva, los buenos y los malos. Luego le van a dar una formación para que tenga herramientas frente, sobre todo, a los malos. O sea, ya le están obligando al formador a entrar en un modelo determinado cosa que se contradice con la frescura, la espontaneidad y la apertura de miras. ¿No es normal que los formadores estén hasta las narices de ese arquetipo? Se majo, simpático, escucha con paciencia todas las preguntas y contesta con calma, con pausa. Vístete de esta manera determinada, no comas con los alumnos ni establezcas relaciones personales ya que la gente luego se toma libertades contraproducentes para ti, etc, etc, etc. ¿Qué tipo de autoridad real puede vivir un formador frente a esos “alumnos” si lo que hace es lo que le han dicho que haga? ¿Qué pasa, no hay inteligencia en el formador? Pues la habrá, pero para la empresa del formador hay una “manera” un “modelo” a seguir, una “imagen” que es la que se cree que mantiene a los clientes. Y el formador que trabaje con tal o cual empresa de formación, tiene que adaptarse también a esa imagen. La empresa de formación que trabaja con Coca-cola (que no conozco personalmente) tiene una imagen (seguro, seguro, seguro) arquetípica bien distinta a la empresa de formación que trabaja con empresas sin ánimo de lucro, por ejemplo. ¿Por qué? Si vengo a resolver un problema, ¿Qué más daría la imagen? Pero el problema fundamental de esto no es tanto la imagen, no quiero que se me mal interprete porque la imagen es algo natural, todo el mundo tiene una imagen, el problema es que cuando la persona tiene que estar “adaptándose” a una imagen que no es naturalmente suya, tiene que estar recordándola, tiene que estar atenta en no perder la compostura, es no perder la imagen, y entonces NO PUEDE ESTAR ABIERTA A RESOLVER EL PROBLEMA porque resolver un problema requiere de observación, y observar no es una cualidad de la mente. La mente recuerda, procesa, nombra, compara, pero no observa. NO LO HACE.
Una persona observadora, no está pensando mientras observa. Esto se ve muy bien en los niños. Están observando algo con interés y les hablamos y claro, no contestan porque están en la observación. Y también lo vemos en nosotros, en menos momentos que los niños, pero se puede ver, cuando estamos observando un problema y se vive aquello de “la mente en blanco” (la mente en blanco sería otro tema en el que no vamos a entrar, pero es bueno señalar que no existe la mente en blanco, existe salirse de la mente, no ver mente, pero la mente siempre está “ahí”) entonces lo que ocurre es que no podemos atender con eficacia lo que ocurre a nuestro alrededor, y eso no es ni bueno ni malo, es así. Un físico, por ejemplo, que son siempre considerados locos por no participar de manera “normal” de la sociedad, lo que viven es ese estado casi constante de observación en donde aparece la fórmula, la idea genial, lo nuevo, lo que “no se había visto” y es muy difícil ver a un físico aburrido o cansado de su trabajo, ¿por qué? Pues porque viven esa constante frescura, esa espontaneidad, esa creatividad de lo nuevo. Un formador cuando va a una empresa debería tener esta misma actitud. La actitud del “no se”. La actitud de la investigación previa y en función de lo investigado, entonces y solo entonces, impartir la formación. Formación que NO PODRÁ REPETIRSE EN OTRO CASO. Se pueden parecer, pero nunca serán igual.
- El director siempre es juzgado por los trabajadores (negativamente claro) como alguien que ejerce el poder, alguien egoísta, mezquino, explotador. Es motivo de envidias, de incomprensión, es etiquetado como superior cuando el jefe quiere ser como todos (algunos, solo algunos).
¿Tienen estos juicios, etiquetas, creencias algún tipo de realidad? ¿Entonces porqué afecta? Si mi compañero de departamento me cuenta un chiste malo, le digo: que chiste más malo. Si me lo cuenta el jefe digo; que jilipollas es el jefe. Va de simpático y tiene la gracia en los palos del sombrajo. ¿Por qué esto afecta? Yo no digo que esto no ocurra, digo que porqué afecta. Pues es porque afecta, que “los demás” siguen estableciendo diferencias “substanciales”. Y es porque hay formaciones para directivos, empleados, telefonistas, secretarias rasas, presidenciales etc, QUE SEGUIRÁN VIVIÉNDOSE ESTAS DIFERENCIAS en el mundo de la empresa. El nombre director NO TIENE IDENTIDAD. NO LA TIENE. Director señala algo efectivamente, pero eso que señala no es una identidad substancial. Y cuando tengo que formar a un director que se vive identificado con su puesto, tenemos que empezar por señalarse su inmadurez. Señalarle que se ha convertido en un director. La persona es un director y si la persona es un director le pasarán ese tipo de cosas. O sea, la desventaja de ser un director no es más que la identificación que me he creído con el puesto de trabajo. Si no hay identificación, la persona NO VIVE SEPARATIVIDAD NI DIFERENCIA, fundamentalmente porque no la hay. NO LA HAY. Digo que no la hay en lo fundamental que es a lo que estamos absolutamente dormidos. En la empresa lo fundamental, está por conocerse. De momento lo que se conocen son arquetipos, formas, modelos, cargos, identificaciones, exigencias, órdenes, cumplimientos, creencias.
Este era un ejemplo de lo que las formaciones fomentan en los directivos y en el ejemplo mismo, y por comparativa, se sobreentiende lo que las formaciones implantan a otros departamentos.
Interes
¿Qué diferencia hay entre Ser Interés, o Ser Interesado?
Cuando se Es interés, se vive conscientemente la Inteligencia que se pone en el interés. Si no, no se puede vivir interés. Y en el acto de vivir Interés, la entidad se da cuenta de que Es esa conciencia ya que la conciencia, es Identidad pura. Sí o sí, la persona que vive realmente el interés, tarde o temprano, despertará a esa Identidad Superior. La persona que vive el interés, vive el interés por el interés mismo y no en función de objetos interesante.
Cuando se Es interesado, la persona vive dormida al interés aunque lo viva. Evidentemente yo no puedo ser interesado si no vivo interés “relativo” (interés por algo y no en si mismo), pero la diferencia es que el interesado “espera algo a cambio”. Vive dormido al interés, y también podríamos decir que vive dormido al hecho de que “espera algo a cambio”. La persona que es interesada vive el interés en función de objetos interesantes y claro, ¿qué hace para la mente que un objeto sea interesante y otro no? Simplemente el detalle de que uno “nos provee” de algo ilusoriamente y el otro no.
Así que cuando decimos; esta persona es muy interesada, y lo decimos con cierto malestar, lo que nos está molestando es que la persona en cuestión “pide”. Quizás nuestra mente ha registrado el interés que aquella persona ha puesto en la relación; nos escucha, nos atiende, nos cuida etc, pero al final, vemos que todo eso lo está “utilizando” para recibir algo de nosotros. El malestar surge cuando intuitivamente nosotros vemos que ese interés no ha sido incondicional, lo que quiere decir, no ha sido un interés Real. No ha sido un interés en nosotros mismos sino en algo que nosotros poseemos y que el otro quiere. ¿No es eso? Todo el mundo quiere recibir incondicionalidad. Claro, porque esa es la naturaleza del Ser.
Ahora miremos esto con calma. Cuando detectamos que alguien es interesado ¿perdemos el interés por esa persona? Sí. Lo perdemos. No nos gustan las personas interesadas, solo las personas que viven un interés Real. O sea, ahí me he dado cuenta de que yo/entidad, también soy una persona interesada. No vivo el interés por el interés mismo, sino que en función de que el otro sea realmente interés y no me pida nada “mío” a cambio. ¿Por qué pasa eso? Pues porque yo tengo proyectado el interés Real. Porque yo no vivo tampoco ese interés en mi mismo y entonces, COMO SOY INTERÉS REAL y de alguna manera lo he de vivir, lo que hago es buscar objetos que vivan ese interés real, acercarme a ellos, y PEDIRLES eso a cambio de nuestro interés. Esa, por ejemplo, es la proyección de la gente que acude a los Satsang (charlas con Maestros). Se quedan obnubilados con el interés real del Maestro. Ahora bien, como vean que el Maestro tiene un interés “personal” en algo, LO INTENTARÁN DESTROZAR POR COMPLETO. AH! No era lo que nosotros “pensábamos”. Pero bien se podría decir, NO NOS HA DADO LO QUE NOSOTROS QUERÍAMOS. ¿Quién tiene que vivir un interés Real frente a un Maestro? YO. Siempre Yo. El anhelo primordial es que Yo quiero vivir mi propio interés Real e incondicional.
¿Por qué dudamos de todo el que se nos acerca? Pues porque en realidad ese interés personal está vivo en nosotros. Como yo soy una persona interesada, quiere decir que me han de proporcionar cosas, lo que hago es protegerme de que me las pidan. Yo solo dudo de alguien que me va a pedir algo cuando estoy por la labor de recibir. Y solo cuando estoy por la labor de recibir es que pongo a la gente en el ojo del huracán analizando todos sus movimientos y sus expresiones; uy, esta persona me está engañando y en realidad lo que quiere es “esto de mí”. ¿Qué es exactamente “esto” de “mí” que no quiero entregar? Pues es precisamente el objeto del que carezco y por lo tanto, el objeto que me hace una persona interesada. ¿Por qué nos molesta que nos pidan dinero? Pues porque íntimamente no lo vivo en abundancia. O sea, soy una persona interesada por el dinero ¿Por qué me molesta que me pidan actos de amor? Pues porque no los vivo en abundancia. Soy interesada en aquello mismo ¿Por qué me molesta que alguien venga a comerse nuestra comida? Pues porque la vivo con retención. ¿Y cuando doy dinero, actos de amor y comida sin retención? Cuando recibo algo a cambio que nos hace falta. Doy dinero a alguien que nos cuida REALMENTE (recibimos seguridad), o a alguien en quién CONFIAMOS (recibimos confianza), abrazo a alguien que es afectivo (recibimos amor). Si alguien no nos cuida, nos ama etc ¿damos algo? ¿Vivimos interés realmente por esa persona?
Entonces; ¿vivo Interés o soy interesado?
En mi experiencia, en la medida en la que fui tomando conciencia del potencial proyectado y empecé a vivir aquello que ilusoriamente recibía de las personas o situaciones, en mi misma, me di cuenta de que el único motivo por el cual toda la vida me había relacionado con algo o alguien, había sido el interés en algo concreto de la persona o situación. Un trabajo no me interesaba realmente, sino que parcialmente. Y me di cuenta de que ese interés, me había separado de haberme interesado realmente por el otro/los otros/lo otro. El darme cuenta de eso, además, y en mi caso, despertó rechazo hacia mí misma (o lo que pensaba que era yo). A mi ego no le gustaba nada reconocer ese inconsciente. El ego es bueno y espléndido, así que cuando un día ves que además, es malo y aprovechado, una parte se revela con la otra. El ego solo puede interesarse por ser espléndido cuando en realidad, lo que vive en el inconsciente es que es un aprovechado. Oculta esa verdad que vive negada, a través de vivir el contrario positivo. Y bueno, a veces no se pasa bien. Decimos que el ego no existe, pero para darnos cuenta de que no existe, tenemos que saber, ¿qué es lo que estoy diciendo que no existe? Yo puedo decir intelectualmente; no soy ni espléndida ni aprovechada. Ni buena ni mala. Pero eso ¿qué está queriendo decir? porque hasta que no descubro toda identificación, no puedo negarla. Si no he desarrollado una cualidad, el ego pretenderá vivirla a través de las proyecciones y creará intereses personales. Si hay inconsciente, seguirá funcionando, y ver ese inconsciente a veces supone, para el mismo ego, vivir decepción con uno mismo. No tiene porqué. Se puede ver algo y automáticamente uno darse cuenta de que aquello NO ES y liquidarse, pero no siempre es así. Recuperar la idea proyectada de: las personas son interesadas, dándome cuenta de que pensar eso está directamente relacionado con que yo, evidentemente, soy interesada, es un trago. Revelador, pero un trago mientras se pasa.
Hasta que no hemos evidenciado por nosotros mismos el interés particular por las personas o las cosas, no podemos decir que nos interesen realmente las personas o las cosas. Y una pista de trabajo puede ser toda la aversión que pueda el ego tener para con las personas interesadas que nos rodean o situaciones determinadas que NOS PIDEN ALGO CONCRETO QUE NO QUEREMOS DAR, y todo el apego que pueda el ego tener para con las personas o situaciones que “nos dan algo”. Tanto la aversión como el apego, son sinónimos de encarcelamiento, y por otro lado es bueno saber que si intento desapegarme sin haber actualizado aquello que recibía del objeto al que estoy apegada, casi con toda seguridad, viviré la carencia de aquel potencial proyectado. Por eso cuesta tanto separarse, o dejar un trabajo o cambiar de amistad porque se imponga. ¿Qué interés personal estoy teniendo, que no me permite vivir en libertad? Si mi interés es recibir comprensión e intento desapegarme de aquello que me la despierta (le mente cree que me la dan) viviré incomprensión.
Realizando este trabajo en nosotros, si el trabajo se hace de verdad, veremos que en esas relaciones de “interés” hay personas que están unidas a nosotros porque de alguna manera, hemos aceptado que seremos nosotros quienes le permitiremos vivir aquello. Por ejemplo: como yo te quiero no te querrá nadie. Si no fuera por mí tú no valdrías nada. Si no fuera por mi constancia esta casa se iría al garete. Etc. Cuando uno deja de decir esas expresiones por no ver realidad en ellas (no por corrección del personaje autorrealizado), si realmente el trabajo en nosotros lo hemos hecho con delicadeza, también seremos delicados al desprendernos de la persona que nos tiene apego. Dejar que la persona funcione desde la madurez cuando “la hemos tenido enganchada” ilusoriamente a nuestro poder de seducción, es un paso que se debe hacer desde la amabilidad (Amor). Se ve más claro con los hijos cuando en un momento dado, se les ha de estimular a que se auto-estimulen, pero no tan claro cuando el dependiente era una persona madura.
Así que una persona interesada a nuestro alrededor es una persona que no crece por si misma. Facilitar ese crecimiento no es más que mostrar a la persona que ES eso que está pidiendo. No se si se tiene que dejar de proveer aquello o no. Pero en el momento en el que se ve la dependencia, lo mejor es mostrarle a la persona que aquello que pide LO ES. Esa es la mejor ayuda. Muchas veces dicen las personas; no, no. Yo no ayudo a tal persona porque la haré dependiente. Bueno, eso se ha de mirar. A lo mejor no le ayudo por todo esto que hemos estado explicando. Por mi interés en no entregar aquello de lo que carezco. ¿No? Se podrá ahora ver muy bien la diferencia simplemente reflexionando en lo siguiente; cuando digo que no a un interés del otro, si miro cuidadosamente, me daré cuenta de si en ese no, hay un acto de retención, una contracción, un quedarme con algo que necesito. Esa es la diferencia. Un no de verdad no es un no de querer quedarme con algo desde el estar apegado a algo.
Así que cuando digo que no le doy dinero a alguien porque es interesado, la mayoría de las veces la contestación más adecuada si diéramos un paso más sería; no le doy dinero a esta persona interesada porque el dinero, lo quiero para mí. No le hago este favor a esta persona interesada porque el tiempo, lo quiero dedicar en cosas que me interesen. No le voy a dar este contacto tan bueno a esta persona tan interesada porque el contacto lo quiero por si algún día me hace falta a mí.
Ahora lo que hemos conseguido es algo muy importante. Ya no se si el otro es interesado o no, lo que sé es que yo soy interesado. Y ese paso es decisivo para llegar a poder vivir el interés completo que SOY.
Interesarse no es importante, vivir Interés es fundamental. ¿Interés por qué? Pues Dios dirá. En función de lo que tengamos en frente en Presente.
Centro
¿Porqué un cuerpo tiene autonomía propia?. En realidad eso no es así. Es así y no es así. Todo cuerpo es una expresión de luz, amor y energía, y por lo tanto, se muestra inteligente, afectivo y energético. Son sus cualidades. El cuerpo dice YO porque es una identidad relativa. Entonces dice un YO relativo. Ese cuerpo, si solo es consciente de sus datos concretos (mente concreta) y no conoce más que aquello relativo, no puede jamás reconocer que ese YO es relativo. Ese YO será absoluto. Por eso el ego, hasta que no se intuye algo superior, es absoluto en la mente.
Pero además de que la mente puede ir haciendo de las suyas, la mente sufre una afectación sustancial también ya que si eso no fuera así, la mente se terminaría. El big bang, no sería. La mente concreta está apoyada al tiempo en una atmósfera (por llamarlo de alguna manera) más sutil de la misma sustancia de la cuál están hechos sus contenidos. Y esa atmósfera, que no parece que sea el Centro, sino otro cuerpo intermedio entre ese centro y el cuerpo concreto llamado mente personal, está actuando como alimentador. Pero fijaros en esto. Esa atmósfera es energía, y cuando la mente concreta recibe esa energía, ese movimiento vital pero más sutil, que está destinado a la transformación de todos y cada uno de sus contenidos, le mente concreta recibe esa energía sin poderla IDENTIFICAR como algo a parte de ella y la va colocando en sus datos relativos. Es por eso que un ego puede ir creciendo y creciendo con el paso del tiempo. ¿Qué puede hacer esa mente con la energía que va estimulándola?
Esa energía es al tiempo inteligencia y amor. La mente concreta que no tiene dato superior todo lo que recibe de nuevo, lo relaciona con lo que sabe, entonces lo que ocurre es que cada día que pasa, lo que sabe, aquello concreto, lo sabe más y mejor. Cada día que pasa, los contenidos tienen más fuerza, más identidad, más aceptación. Es cuando la mente dice; yo siempre he pensado así. A mi siempre me ha gustado esto y no lo otro, y NO PIENSO CAMBIARLO. Vemos que solo en los adultos se da esta fuerte identificación con las ideas y claro, es el tiempo de vida que las ideas han tenido en la mente concreta y la carga de energía mental, identidad y aceptación que las soportan. Así el problema no es tanto la sustancia de la que está hecha una idea FUERTE EN LA MENTE, sino la idea misma, que es relativa. Esa idea que surgió en un momento dado y se nos “obligó” por determinada circunstancia, a enquistarla como objeto de identidad. (Esto también lo hemos ido viendo… la construcción de la mente)
Yo que soy así, y pienso esto y lo otro, y funciono así, y me gustan estas cosas, y me interesan estas otras etc. Y todo eso concreto que estamos diciendo, le servirá a la persona para vivir su noción de SER.
Ahora bien, por gracia Divina, y perdón por la expresión, un día, en esa mente concreta, entra el dato, aunque se viva de forma también relativa, de lo Superior. Ahora estamos hablando de dos cuerpos; la mente concreta y lo que puede ser esa atmósfera colindante. Eso se tiene que tener claro. Estamos hablando de cuerpos y lo que ven los cuerpos. Lo que ve el Centro es bien distinto, solo ve su manifestación sustancial. Y lo que ve el SER es absolutamente SER. El SER, que es absoluto, no puede jamás ver parcialidad. Si se ve parcialidad, se está viendo desde un cuerpo, superior, pero cuerpo.
¿Qué pasa con ese dato que se percibe?
Parecería que en toda atmósfera que la mente recorre en su retroceso al Centro, hay una noción de Centro. Ese Centro atraviesa toda atmósfera hasta que llega a su expresión final. Así que toda atmósfera tiene un punto de visión desde el cuál y por el cual, viaja la mente tanto en el movimiento de exteriorización, como en el movimiento de interiorización. Salir del Centro y volver al Centro. Pero claro, no es toda la mente la que viaja por esa luz, sino solo el dato de luz al que me refería. Solo el dato que puede reconocer esa luz. Y solo en función de que ese dato de luz permanezca en contacto con ese Centro, es que irá transmitiendo en ese ir y venir, en ese recorrer las atmósferas, lo que el Centro ES, que es lo mismo que decir, lo que todas y cada una de las partículas que conforman las atmósferas, son REALMENTE. (CENTRAMIENTO) Hasta que las partículas mentales que dicen YO (base de la estructura mental llamada ego) no empieza a viajar en ese transporte de luz al Centro, NO SE TERMINA LA IDENTIFICACIÓN. Esto es por ejemplo lo que Ramana Maharshi llamaba meditar en el YO. Observar ese Yo principal. No es más que facilitar que esa idea principal viaje por ese recorrido luminoso y entre en contacto con el Centro cumpliendo con su proceso de finalización, disolución, integración. Cuando ese yo identidad falso desaparece de la mente, entonces la mente empieza a cumplir con su labor natural. Ya no hay idea errada que la entorpezca. Tal y como hemos dicho alguna vez, en la mente como aparato no hay nada de malo o peligroso. Es solo la idea esta principal la que entorpece todo, aunque esa torpeza, desde el punto de vista Central, no sea más que una expresión relativa del si mismo. En realidad no hay torpeza sino relativa expresión de sustancia.
Parecería también que ese Centro, en conexión absoluta con la mente superior, tiene la información total “destino de ese cuerpo” y a pesar de la autonomía propia del cuerpo (karma) al final todo dependerá, REALMENTE, de lo que el Centro ordene como existencia particular (de partícula). Ahí es cuando la persona dice, lo que tiene que ser es, y lo que no tiene que ser, no es. ¿Hay o no intuición que entra en la mente?
Así es que yo entidad estoy viviendo la vida que tengo que vivir, la que está ya escrita, pero la aparente autonomía de movimiento ésta de la que os hablo, es la que hace que las formas de expresar esa vida determinada, sean distintas en todos. En el Centro lo de determinado, no es algo enquistado. Para el Centro el cómo es indiferente. Es más, todo cómo es ya predecido por el Centro. El cómo esa sustancia entra en contacto con el objeto no solo depende del objeto, sino de la información “explícita y al tiempo subjetiva” que “trae” esa sustancia en lo particular. Ahora bien, ese Centro, puede ver cómo se realizará lo que tiene que Ser ya que el futuro en el que supuestamente tienen que pasar las cosas, para ese Centro, es presente. Todo se ha vivido al tiempo que todo está por vivir. Todo y nada, ha ocurrido. Por eso determinadas entidades que entran en contacto con el Centro, si tienen la orden específica de “ver” o “predecir” pueden hacerlo, pero si hablamos con estas entidades, nos dirán que aquello que han visto, lo han visto ahora y en presente. Cuando vuelven a la mente, ilusoriamente esperarán un tiempo para vivir aquello, pero aquello se está viviendo y al tiempo, se ha dejado de vivir. Por eso muchas veces dicen las entidades que ven el futuro; NO HAY NADA QUE HACER. TODO LO QUE ESTÁ ESCRITO, PASA Y PORQUE YA HA PASADO, ES QUE NO SE PUEDE CAMBIAR.
Solo las personas que viven una aceptación total, (están en contacto con el Centro) pueden ver totalmente determinado acontecimiento del futuro. Si hay una necesidad egocéntrica de que pase “algo determinado” no se podrá ver totalidad. La mente, estará condicionada por el deseo. Muchas veces las personas dicen; mira que sabía que estoy iba a pasar. ¿Por qué? Pues porque en un momento dado en donde la mente concreta se abandona a si misma, aquella visión puede aparecer en modo de intuición. Eso es la intuición. La información total sobre algo concreto. Cuando los cuerpos se mueren definitivamente, muchas veces ocurre que la entidad dice; he sabido toda mi vida incluso antes de vivirla. Hoy mismo, si estuviéramos más Centrados, sabríamos con rotundidad cuál es nuestro destino. No solo el absoluto, sino que incluso el destino de determinados acontecimientos específicos.
¿Cómo se puede ver esto ilusorio? Pues porque “hay” una mente que lo arquetipa. Si la mente inicial estuviera en contacto directo con el Centro (alguien que hubiera nacido auto-realizado) todo esto, en el campo mental, no existiría como no existe desde el Centro Real de SER. La entidad determinada llamada cuerpo, no viviría atmósferas sino conciencia pura. Ahora bien, si se ha dado la encarnación, aún cuando ese cuerpo estuviera en contacto directo con el Centro, la capacidad mental se daría. No se daría la ilusión, el arquetipo, el enquistamiento o cristalización, pero se vivirían todas las cualidades del aparato mental (codificar y de-codificar, ordenar etc) ya que cuerpo físico, es cuerpo mental y afectivo. Estaríamos hablando de una mente que tiene capacidad de vivir la Realidad de todos los acontecimientos por estar, simplemente, en contacto con la Realidad. Solo una mente en contacto con la Realidad, SE DA CUENTA, de que lo único que está moviéndose en ella, es esa misma Realidad “en expresión constante, cambiante, impermanente) pudiendo vivir directamente la sustancia (realidad) teniendo en cuenta su movimiento impermanente como utensilio de relación o expresión de la misma en cada instante o para cada instante. Para cada instante, una expresión. Para el siguiente instante, otra expresión. Eso sería una mente abierta, iluminada, que aparece y desaparece. Solo esa luz pura que entra en contacto con los objetos que constituyen la mente, hace posible la disolución de los objetos que facilitan la construcción de otros. La mente dinámica.
Fijaros en este ejemplo cuando esa entidad no está Centrada. Una chica empezó a venir al terrado a tender, de ahí pasó a calentar agua dentro de la casa, de ahí a utilizar los cubos y el agua, y en un momento dado, el ego, se apropió de ese entorno particular (entorno natural de la partícula) sin tener en cuenta a la entidad que lo habita. Esto se ha de mirar con detenimiento porque no hablamos de PROPIEDAD, hablamos de entorno natural de expresión de determinada entidad. El hogar de esa entidad, que no tiene nada que ver con la posesión o la propiedad del mismo. Si yo como entidad entro en el entorno de otra entidad, yo he de tener en cuenta a esa entidad porque es la que está, en realidad, creando el ambiente principal. Si impongo mi ambiente, crearé disfunción. Eso es madurez y adaptación, que no sumisión o negación de Ser. Si yo respeto a esa entidad lo primero que respeto es su cuerpo. Si ese cuerpo está durmiendo, respeto el espacio de silencio que lo rodea. Si ese cuerpo come, respeto el acto. Si piensa, respeto el movimiento. Eso es facilitar lo particular de cada entidad. Así que cuando mi cuerpo se va acercando a otro, LO TENGO EN CUENTA si es que estoy Centrada porque eso, es al tiempo respetar el Centro de esa otra entidad. Es respetar lo que esa entidad TIENE QUE HACER O SENTIR sin forzar lo que ahí se esté viviendo. Lo que hace la entidad egocentrada es convertir en hábito lo que en su momento, se dio de manera natural.
Un día esta chica lavó en el lavabo y el suelo quedó todo encharcado y sucio. Yo estaba esperando la pregunta dentro de la habitación:
Yolanda, el suelo del lavabo está sucio. ¿Sabes con qué puedo limpiarlo?
No tengo ni idea, le dije. Así que se marchó sin limpiarlo.
Un día estaba con una persona hablando en la habitación y la chica en cuestión entró para calentar agua dando los buenos días. La persona con la que hablaba paró de contarme “aquello” y se creó esa energía que se crea cuando alguien impone algo. (Hábito) Los dos permanecimos en Silencio durante un tiempo. Al cabo del rato la chica me preguntó:
¿Molesto?
No. Le contesté. ¿Te molestamos nosotros a ti?
No. Me contestó.
¿Puedes lavar tu ropa mientras nosotros estamos aquí?
Sí. Me contestó.
¿Estamos pudiendo nosotros seguir con lo que estábamos antes de que vinieras?
Y se hizo un silencio de reflexión.
Mirad. Si conducimos todo al: no pasa nada, desde la existencia, todo será caos desde el punto de vista desequilibrado de la mente. Si uno va a un Ashram, uno vive una adaptación al lugar. Guarda Silencio. Respeta el espacio de los cuerpos (no me siento encima de alguien que medita, sino que guardo un espacio natural entre los cuerpos) Va a comer a la hora de la comida, no antes. Lavo mi plato y cubiertos sin forzar a que alguien que no tiene ese trabajo, lo tenga que hacer por mí. El lugar establece una convivencia determinada en función de la entidad que la regenta. En el caso del Ashram la entidad es Ramana, así que el orden es un orden de armonía, por supuesto, pero orden al fin y al cabo. Uno imagina que nadie te meterá un grito si arrancas una planta del jardín, pero en función del carácter de la entidad que lo vea, pueden invitarte amablemente a salir del Ashram ya que no estás respetando aquel orden particular. ¿Es eso malo o bueno? Pues no. Ni malo ni bueno. Es lo natural en el entorno.
Eso lo podemos ver en las familias. Cuando uno entra en casa, ¿creéis que mira lo que está pasando para adaptarse a aquello? Normalmente no. Uno viene con lo suyo. En su historia. En su necesidad. Y cuando entra por la puerta, da igual que la familia esté en silencio viendo una película, que comiendo, que teniendo una conversación. Uno no entra respetando y adaptándose a lo que allí ocurre (participe o no de manera implícita) sino que impone su voluntad con aquello de: buf, ¿esta peli estáis viendo? O; yo quiero poner música. O directamente si estás en silencio, pretende una conversación porque sí, porque esa es su necesidad. Eso es una entidad desconectada del Centro que es lo único que puede estar contemplando lo que ocurre alrededor de esa entidad y lo que hará, por otro lado, que esa entidad en lugar de vivir adversidad o desequilibrio, viva en armonía con su entorno. Por eso a la gente le gusta tanto estar sola. Porque ahí, no hay relación.
Así que con esto lo que estamos queriendo decir es que al tiempo que mantengo respetado mi entorno (no permito invasiones) no invado los entornos de otros.
Todo esto “explica”.
Pero al tiempo todo esto “muestra”.
Si uno además de atender a lo explicativo, se conduce a lo que pretende mostrar esto explicativo, comprenderá que todo el desequilibrio que vive la persona, no es más que la falta de contacto con el Centro. Estar Centrado es respetar. Estar Centrado es conectar con el Centro de todo objeto. Y estar en contacto con el centro de todo objeto es darse cuenta de que solo existe un mismo Centro con diferentes expresiones. Si respeto mi expresión, respetaré la de las otras entidades. Y si eso ocurre; ¿Dónde está el problema de la convivencia?
Recuerdo hace un tiempo en el que avisé a una persona de su hábito de nada más levantarse, dirigirse a mi para hablar y exteriorizar todo lo que le iba apareciendo en su plano mental dando igual lo que yo estuviera haciendo en ese momento. Le comenté que algunas veces eso era posible, pero otras, simplemente no. Pero si eso se había convertido en un hábito, una necesidad del ego, crearía con el tiempo disfunción en la relación ya que una fuerza estaba intentando anular a la otra y eso no es la naturaleza de las relaciones. Dicho y hecho. La persona que no está centrada lo que percibe con esto es un castigo de comunicación. Percibe falta de comunicación porque la única comunicación que contempla es “la suya” y en función de la necesidad del ego. Lo que llamamos comunicación exterior y no solo exterior, sino que unilateral. O sea, la persona en realidad habla consigo misma. No tiene el más mínimo interés en la comunicación que surge de la relación entre dos entidades, sino que solo contempla la comunicación que se da en la mente concreta de la entidad, porque si lo que se anhela realmente es comunicarme con el otro, la única posibilidad de comunicación Real será ver lo que el otro vive realmente en su forma TAMBIÉN. Ahí, hay integración REALMENTE con el otro.
La entidad que está en contacto con el Centro tiene interés en una comunicación bi-lateral. Quiere decir que no impone nada previamente y vive lo que se da en el momento entre estímulo real y respuesta, por lo tanto, real a lo que pasa. (Amar. Y por lo tanto, también amar al otro) Si yo llego a un lugar y veo a una persona leyendo, aceptar ese momento del otro, hace que mi relación con el otro parta de esa realidad relativa: el otro está leyendo. ¿Cómo me relaciono con el otro desde esa situación? Eso es madurar en las relaciones. Si yo solo me puedo relacionar desde las palabras o bien provocaré que el otro deje de leer, o si eso no sucede, NO ME RELACIONARÉ CON EL OTRO. NO HABRÁ RELACIÓN, UNIÓN, COMPRENSIÓN, COMPLICIDAD. Si yo llego a una oficina con la intención de hacer algo pero al tiempo, no puedo variar ese algo en función de algo que está ocurriendo a mi llegada a la oficina, viviré disfunción, desconexión de la realidad. Lo que quería hacer, si no lo puedo hacer y me empeño en hacerlo, se convierte en una fantasía, una ilusión, y por lo tanto partía de un ideal. Si lo que quería hacer, dejo de hacerlo porque se impone otra realidad sin vivir adversidad, aquello que quería hacer no parte del ego sino de algo práctico que en un momento u otro haré, o simplemente ya no querré hacerlo. Mente dinámica.
Acordaros de aquellos ejercicios que hacíamos de la escucha y la expresión. Desde ese trabajo “exterior” podemos conducirnos al Centro. Por decirlo de alguna manera la iniciación a esa voluntad de escuchar del todo y expresarnos del todo, ya indica cierta presencia de Centro en la entidad. Y ese ejercicio que hacíamos es en realidad la toma de conciencia del recorrido que hablábamos que hacía la mente en su exteriorización e interiorización del Centro por esa vía de luminosidad. Al tiempo, es constatar el movimiento impermanente de toda expresión ya que vamos tomando contacto con su nacimiento y muerte. Vemos el inicio de la expresión, su terminación, el silencio que escucha, el nacimiento de lo que se escucha y la disolución de lo escuchado cuando entra en el Centro que lo percibe.
Practicar el Centramiento es poner a la entidad en contacto con todas las entidades. Es ahí cuando se empieza a ver que la realidad de toda entidad es la misma, aunque las formas sean diferentes. Es ahí cuando se dice que la forma no tiene realidad, aunque la mente, POR SUPUESTO, pueda ver forma. Es ahí cuando me relaciono a través de las formas, pero desde la Realidad que somos.
LA PRÁCTICA DEL CENTRAMIENTO NUNCA SE TERMINA A TRAVÉS DE UNA DECIDIÓN PERSONAL. Sucede. Uno deja de practicar el centramiento cuando el Centro aparece en todo su esplendor. Mientras tanto, si tuviéramos que decidir algo, mejor decidir seguir con la práctica de los tres gestos, al fin y al cabo, no solo no es nada malo, costoso o engorroso, es practicar los gestos que nos conectan a la vida Realmente.